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En
cada amanecer
Cuando PóLIZA apareció por primera vez en julio
de 1991, ignorábamos por cuánto tiempo más
circularía. Sabíamos sí que el monopolio
de seguros ya tenía ochenta años y que los accidentes
de tránsito eran, como lo siguen siendo, la peor epidemia
del país en todos los tiempos.
Lo que teníamos por delante era un gran desafío,
contribuir a agrandar los espacios de la libertad en nuestra
plaza y achicar los de la tragedia que a cada instante renuevan
los siniestros vehiculares. Y naturalmente, sobrevivir como
publicación, para hacer posible ese proyecto. Estos
han sido los motores de revista PóLIZA, encendidos
en cada amanecer, durante todos los días que siguieron
a aquél de nuestra aparición.
Hoy, veinte años después, PóLIZA demuestra
su vigor. Y el desafío es el mismo, la libertad y la
vida.
Nuestra publicación, desde sus miles y miles de páginas
editadas en esta rica historia, está pronta para seguir
construyendo futuro. En éste, necesitamos y queremos
redoblar el esfuerzo, porque sólo si somos más
grandes que nuestros problemas tendremos derecho a la felicidad.
PóLIZA realiza por este tiempo y lo seguirá
haciendo, una serie de cambios que buscan dotarle de las herramientas
y los accesos pertinentes, para consolidar su rol de vanguardia
cultural del seguro en Uruguay. Uno de ellos es el que se
desarrolla en el sitio www.revistapoliza.com, que empieza
a dar sus primeros pasos como portal de riesgos y seguros,
en una propuesta que Google ubica al tope en sus búsquedas.
En otras palabras, queremos doblar la apuesta por la libertad,
de modo que sus virtuosas condiciones auspicien más
creatividad, innovación, desarrollo y oportunidades.
Queremos doblar la apuesta en la lucha contra la accidentalidad,
para que la tragedia y el dolor den paso a la calidad de vida
en esta tierra que bien puede lograrlo en cuanto sus hijos
abracen la responsabilidad como valor de referencia.
Veinte años después de saltar desde una imprenta
hacia sus manos, lectora, lector, o a las de muchos que hoy
ya no están, todos actores del seguro, PóLIZA
quiere más. La cultura de seguro empezó a cambiar
en Uruguay y ese viento hay que aprovecharlo para llegar a
puertos más lejanos.
En las páginas que la o el lector recorra a continuación,
encontrará evocaciones a momentos, personalidades,
materiales, que fueron constituyendo la historia de PóLIZA.
Ello nos llena de alegría y emoción. Pero digamos
que si el pasado venturoso de nuestras ediciones nos emociona,
el porvenir nos fascina. Y hacia él no se puede avanzar
sin ideas para ofrecerle y compromisos para cumplir.
Una plaza de seguros de primera requiere formación
de nivel superior. Eso quiere decir que a nivel universitario
debe gestarse una oferta concreta de educación en riesgos
y seguros. Y eso quiere decir que el sistema no universitario
debe decidir con audacia, enseñar a conducir a sus
alumnos. Y eso quiere decir que la ANEP deberá formar
educadores en la materia, para lo cual bien puede convocar
a los actuales instructores a transformarse en profesores
titulados mediante carreras docentes especiales.
Una plaza de seguros de primera necesita una ley de seguros.
Una plaza de seguros de primera sólo puede funcionar
con Corredores Profesionales. Y una profesión de esas
características se consolida y transparenta si cuenta
con normas estatutarias básicas.
Libreta de Conducir por Puntos. Registro Único de Conductores.
SOA completo. Intervención preceptiva de los Directores
liceales o técnicos en la primera habilitación
para conducir. Semáforos para ciegos. Proyecto Di Leone
"Forenses en Accidentes de Tránsito". Derogación
de los castigos fiscales al seguro. Seguro obligatorio de
cumplimiento de contratos públicos. Sólo un
usuario por moto. Cero alcohol en todos los conductores. Desmonopolización
del nivel previsional de reparto
Y lo que el tiempo histórico y el alma reclamen.
En cada amanecer.
DIEGO MARTINEZ / DIRECTOR
OPINIÓN
en el tiempo
Educar,
controlar, actuar
Vale
la pena celebrar
Sí,
sí, una licenciatura en seguros
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