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Con o sin lluvias, debemos saber protegernos de los "rayos" o descargas eléctricas

Un aumento en la velocidad del viento, aguaceros y cielos nublados, son en la mayoría de los casos signos precursores de la aproximación de una tormenta eléctrica. Sin embargo, con nubes de tormenta cerca, las descargas pueden ocurrir a varios kilómetros y nos pueden afectar aunque esté soleado y sin lluvias. Si queremos protegernos adecuadamente de los rayos, debemos poner en práctica las correspondientes medidas de seguridad. Más de mil personas mueren por año por efecto de rayos

El 17 de mayo de 1986, una fuerte descarga eléctrica cayó sobre una gallera de Las
Lagunas de San José de las Matas en el momento en que se estaban jugando gallos. No llovía en ese momento. El pánico se apoderó de los asistentes, murieron varias personas y muchas recibieron heridas.
En el Congo, en 1998, un equipo completo de fútbol de 11 jugadores, murió a causa de una descarga eléctrica.
Se estima que se producen 100 rayos cada segundo sobre la tierra, que matan más de 1000 personas al año.

Año tras año, este desastre natural al cual no se le presta mucha atención,
produce en la República Dominicana por ejemplo, numerosas muertes. Particularmente ocurre en el sector rural con campesinos en faenas agrícolas y con los niños que desconocen las medidas de seguridad para protegerse. Además los rayos son la causa de incendios forestales en parques nacionales.

Para que los rayos se produzcan, es necesaria la existencia de nubes madres
capaces de concentrar grandes cargas eléctricas en su interior. Estas a su
vez necesitan de condiciones favorables para desarrollarse, que se consiguen
durante ciertos meses del año.
Es muy poco común observar rayos en los meses de invierno donde predomina
la actividad del frente polar.

Para manejar adecuadamente un desastre natural, lo primero que debemos hacer
es conocer el fenómeno, luego buscar la manera de protegernos para disminuir
sus efectos y finalmente tomar medidas preventivas para mitigar su impacto.

El rayo es una chispa eléctrica debido a concentraciones de cargas eléctricas
muy grandes que se puede producir desde una nube al suelo, en el interior
de una nube, desde una nube a otra nube o desde la nube hacia niveles más
altos. De estos, el más peligroso es el de nube a tierra. Inicialmente viaja
en trayectorias irregulares, escalonadas, primero en forma progresiva y relativamente
lenta a través de las diferentes capas pobremente conductoras de la troposfera,
hasta llegar al suelo desde donde se produce una fase regresiva o de retorno
violenta y brillante, llamada también "descarga de retorno", con velocidades
de hasta 96,000 kilómetros por hora.

La iluminación que se produce durante la descarga de retorno, se llama
relámpago y puede ser observada a grandes distancias como destellos de rayos
distantes aunque no sean vistos. Cuando las descargas se aproximan o alejan
de nosotros se escucha primero un estruendo sordo y si están muy cerca
una explosión seca y violenta. Este ruido asociado a la caída del rayo se
conoce como trueno, producto del calentamiento del aire hasta unos 25 a 30,000
grados Celsius y a la expansión del canal por donde se produce la descarga
eléctrica que genera una onda sonora similar a una explosión.

Como el destello luminoso o relámpago viaja a la velocidad de la luz que
es de 300,000 kilómetros por segundo y el sonido que se produce con el trueno
se propaga a 330 metros por segundo, podemos determinar a qué distancia
ha caído el rayo. Si transcurren seis segundos entre el relámpago y el trueno,
por ejemplo, la caída del rayo ocurrió a 1980 metros. Este método tiene menos
validez después de 10 a 15 segundos. De otra manera, si el tiempo entre el
relámpago y el trueno en diferentes descargas sucesivas va disminuyendo, significa
que la nube se va acercando a nosotros. En caso contrario se aleja.

Existen varias teorías sobre cómo se desarrollan las áreas de cargas eléctricas
dentro de la nube, pero no se conoce con cierto grado de certeza qué produce
la electrificación. Lo cierto es que se produce en el interior de los cumulonimbus
y en sus alrededores. Áreas de cargas positivas y áreas de cargas negativas,
cuando tienen valores altos y están cerca unas de otras, producen la descarga
eléctrica. Normalmente grandes cargas negativas se concentran en la base
de las nubes cumulonimbus y estas a su vez inducen en la superficie de la
tierra una zona de cargas eléctricas positivas igual a la de la nube que le
acompaña como una sombra en su movimiento.

Al desplazarse con las nubes, estas cargas positivas tienden a subir por los
objetos altos, como los árboles aislados, torres, edificios altos y otras
estructuras, aumentando los riesgos de recibir la descarga eléctrica. Antes
de que la descarga en escalera alcance el suelo, se originan sobre estos
objetos positivamente cargados descargas brillantes. Cuando se establece
el contacto entre las dos, se abre el canal de conducción eléctrica entre
la nube y el suelo, produciéndose la descarga de retorno que hemos mencionado
anteriormente, llamada descarga principal para distinguirla de las próximas
descargas que se van a producir.

Un aumento en la velocidad del viento, aguaceros y cielos nublados, son en
la mayoría de los casos signos precursores de la aproximación de una tormenta
eléctrica. Sin embargo, con nubes de tormenta cerca, las descargas pueden
ocurrir a varios kilómetros y nos pueden afectar aunque esté soleado y sin
lluvias. Si queremos protegernos adecuadamente de los rayos, debemos poner en práctica las correspondientes medidas de seguridad.

Medidas de seguridad

Cuando comience a ver relámpagos o a escuchar truenos, usted está en peligro
de ser afectado por los rayos. Preste atención a la evolución del fenómeno
y active su propio Plan de Emergencia.

Aléjese de llaves de agua, tuberías de hierro y del sistema eléctrico.

Durante la tormenta, no conteste llamadas telefónicas, las descargas eléctricas
distantes pueden propagarse a través del cableado.

Evite bañarse, fregar losas de cocina, lavarse las manos. Usted está en contacto
con materiales conductores por donde pueden transmitirse las descargas eléctricas.

Si se encuentra al aire libre y comienzan a producirse descargas cerca de
su lugar, refúgiese en una casa, edificio o vehículo que pueda cerrarse completamente.

Si le sorprende la tormenta en campo abierto, y no puede llegar a un edificio
o vehículo que pueda servirle de refugio, no corra, póngase en cuclillas,
con los pies juntos, la cabeza hacia adelante y las dos manos tapando los
oídos, alejándose de otras personas unos cinco metros.

Si se encuentra en el agua, salga inmediatamente (incluye playas, lagos,
ríos y piscinas). El personal de seguridad de estas últimas debe hacer cumplir
esta medida y no permitir su uso hasta después de 30 minutos de haberse alejado
la tormenta.

Evite y aléjese de los lugares altos en el campo, árboles aislados y pequeñas
edificaciones.

No se acerque a las torres de comunicaciones, postes de luz y mástiles de
banderas, son peligrosos.

En las canchas deportivas aléjese de los carros y palos de golf, los dogouts
de baseball, las graderías, las torres de iluminación.

Contrario a lo que dicen los libros de texto de nuestras escuelas, aléjese
de puertas y ventanas.

El Grupo de Seguridad contra Rayos durante una Conferencia de la Sociedad
Meteorológica Americana, aprobó una serie de medidas tendientes a reducir las lesiones y muertes por rayos y llegó a la conclusión de que en el ultimo momento las personas son responsables de su propia seguridad y que tienen el derecho de tomar las medidas necesarias para protegerse de los rayos y que los padres son responsables de la seguridad de sus hijos durante las tormentas eléctricas.

Los grandes edificios son más seguros que los pequeños y en su interior va
a depender de dónde estén colocados los dispositivos de seguridad contra
rayos, tuberías, ventanas, entre otros.

Los profesores, instructores deportivos, guías y salvavidas, deben tener la
responsabilidad de la seguridad de los niños.

En términos generales, los vehículos cerrados a los que se les puedan cerrar las ventanas son buenos refugios, teniéndose cuidado de no hacer contacto con objetos metálicos o cables exterior e interiormente.

Hay que prestar atención cuando se manejan grupos pequeños o grandes a los
planes que se deban implementar en caso de ser sorprendidos por descargas
eléctricas.

Cuando se pasa cerca el brazo por la pantalla de televisión encendida,
los pelos se paran. Cuando esto ocurra en cualquier lugar donde
se están produciendo tormentas eléctricas, la persona tiene un alto riesgo de
ser alcanzado por un rayo.

Recomendaciones

Amplia difusión de las medidas de seguridad.

Especialización de personas que manejan grupos al aire libre para que observen
el progreso de las tormentas eléctricas en el lugar en que se encuentren
y emitan los avisos correspondientes al grupo.

Las personas alcanzadas por los rayos, contrariamente a lo que se piensa,
no están cargadas eléctricamente, por lo que se les puede suministrar primeros auxilios. Es necesario que los organismos de protección civil ofrezcan cursos de primeros auxilios y de resucitación.

En vista de que las nubes cumulonimbus son las responsables de las descargas
eléctricas, los tornados, granizos y crecidas repentinas, deberá incluirse
una unidad sobre ellas en el sistema educativo nacional.

Material recopilado por la Doctora Elba López, adaptado y editado por la redacción de PóLIZA

 

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