Salto
educativo, cualitativo, cuantitativo
Cómo crecemos, cómo cambiamos, cómo educamos
Responder a estas tres interrogantes es, sin duda, un deber
que está pendiente cumplir en la plaza uruguaya de
seguros. Si lo hacemos bien, además, un futuro de incontables
oportunidades sonreirá, aún a quienes, hoy por
hoy, atienden o procuran atender, sólo los temas del
corto plazo.
Una plaza de seguros como la uruguaya, libre, sana, con aspiraciones
de abaratamiento y profesionalización, que quiere y
necesita crecer, que para hacerlo debe continuar cambiando,
tiene que saber, inexorablemente, cómo hacerlo. La
educación es el camino más consistente para
alcanzar esa aptitud, o sea, la de saber cómo pasar
de un estado a otro mejor.
Si en Uruguay aspiramos a dar un salto cuantitativo, es preciso
un salto cualitativo que lo auspicie en lo previo, en una
etapa preparatoria y lo sostenga luego, en la etapa posterior,
de modo que la multiplicación, el incremento del producto
no resulte sólo crecimiento sino, en realidad, desarrollo.
Es la educación, la fuerza capaz de alterar la realidad
a través de un proceso virtuoso, capaz de interrumpir
los mecanismos de reproducción y trasmisión
que posee la ignorancia y que la vuelve vigente y activa,
perversa, en las sociedades o mercados durante varias generaciones.
Siete años atrás, el entonces Presidente de
CUAPROSE, Juan Manuel de Freitas, promovió desde PóLIZA
la idea de crear en nuestro país una Licenciatura en
Seguros. La iniciativa fue respaldada por nuestra publicación.
El concepto que la anima, elevar el nivel de la oferta educativa
en seguros, ha estado y está en la agenda de varios
actores de la plaza. Sólo por referir a dos casos,
el actual Presidente de AUDEA, Andrés Elola, dijo en
el número 100 de PóLIZA que
merecemos
y necesitamos que el Estado y el Sector Asegurador asuman
la formación permanente de quienes intervenimos en
el negocio. Que las universidades formen actuarios, gestores
de riesgos y cuadros técnicos, y que exista una titulación
que jerarquice el rol de asesor, del corredor de seguros.
También en oportunidad de un reportaje con PóLIZA,
otro calificado actor de nuestra plaza, Leandro Suárez,
reflexionó que Si existen países utilizados
como ejemplo por su desarrollo en todos los sentidos, en los
cuales las primas de seguros alcanzan al 7 u 8% del PBI, por
algo será. Hay un vastísimo campo a desarrollar.
En PóLIZA entendemos que el proceso que vive la plaza
de seguros uruguaya, con creciente libertad de mercado desde
hace quince años, con elevación de los niveles
de calidad de productos y servicios, con auspicioso despertar
de una cultura del seguro, con sanidad y solidez económico
financiera del sector, hoy golpea a éste la puerta
de su imaginación para enterarse del próximo
gran paso a dar. La respuesta, se escucha en voz baja y debe
ocurrir en voz alta, es que un mercado de seguros mejor requiere
de una propuesta educativa mejor que la que se ofrece actualmente.
Una propuesta de nivel terciario y más, que instale
al seguro de una vez por todas, como factor principal de un
país que opta por ir, precisamente, a más.
Otra vez no se nos pueden pasar varios años observando
una idea de avanzada como yace en el congelador. Esta vez,
ni meses deberían transcurrir. Por ello es probable
que en semanas, quienes amanecen cada jornada con la ilusión
de un futuro mejor, superior, para el seguro, sientan que
se les está tirando del saco. Nadie podrá hacerse
el distraído.
DIEGO
MARTINEZ / DIRECTOR
|