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El
saldo de su cuenta es...
Desde hace años, los uruguayos y uruguayas sabemos
que los sistemas de puntos constituyen una forma de organizarnos
y funcionar.
El teléfono celular nos responde nuestros saldos para
seguir la comunicación, si viajamos acumulamos puntos,
si compramos en los supermercados también, los bancos
nos informan de saldos. Ya en los buses del transporte capitalino,
estamos experimentando con lo que será un sistema de
puntos para trasladarnos en los espacios urbanos de la maravillosa
Montevideo. En general, estar al tanto del puntaje que nos
corresponde en algo es algo cotidiano, que por otra parte
se aprende en la práctica, una universidad que los
orientales transitamos permanentemente.
Decimos esto porque debería ser algo accesible que
en la capital al menos, los vecinos pudiéramos ingresar
en un sistema en que los puntos nos fueran marcando, recordando,
exigiendo, corrigiendo, algo que hasta el momento no ha podido
sobrevivir salvo cuando una multa o un inspector semi escondido
lo ha sancionado: la responsabilidad.
Insistimos hoy en que nuestra Montevideo por lo menos debe
ingresar en un sistema de Libreta de Conducir por Puntos que
emplace a cada conductor, más que con el municipio
o con el Fisco, consigo mismo. Que el conductor sepa que si
consulta en su celular -quién podría impedir
que el régimen opere en red con los sistemas de celulares-
tendrá al instante un resumen de su puntaje de responsabilidad,
si le faltan tantos es que cometió infracciones, si
no le faltan es que debe seguir desempeñándose
en los mismos términos de buen conductor.
Nadie sostiene que hay que eliminar multas, inspecciones,
espirometrías y todo lo que corresponde a la función
inspectiva. Esto se trata de memoria, de responsabilidad y
de reglas de juego "on line", o sea que el actor
en el tránsito sienta que un sistema le está
observando y que ello ocurre no sólo para vigilarlo,
controlarlo, sino para advertirlo, guiarlo y respaldarlo.
Las autoridades vienen haciendo un esfuerzo para modificar
el funcionamiento de la cultura de tránsito en Montevideo
y en general en el país. Tal iniciativa se vería
ampliamente potenciada, si además de todo lo que se
está poniendo en práctica se innovara con la
habilitación para conducir.
En otras comunidades los resultados dan cuenta que no deberíamos
postergar la dilucidación de esta situación.
Hacerlo además, sumaría más vidas a esta
sociedad uruguaya que está siempre como a la espera
de ver pasar el cadáver de otra víctima del
tránsito. O de escuchar ese saldo trágico que
nos informan las estadísticas.
Nos merecemos que aunque sea una grabación, nos diga
"el saldo de su cuenta es...", que querrá
significar más vida cuanto más puntaje.
DIEGO MARTÍNEZ/ DIRECTOR
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