El cero perfecto
En la antigüedad el cero era un concepto relativo a la
ausencia de unidades. Egipcios, griegos y mayas manejaban
figuras indicativas de su existencia, pero no en los términos
en que hoy se le concibe, aplica y utiliza. No se vislumbraba
la posibilidad de su uso, positivo, activo, en los cálculos
y en las matemáticas, pues se lo identificaba con la
nada, negativa, pasiva. Era un cero imperfecto.
Desde el siglo IX, los pensadores de la India, además
de conceptualizarlo positivamente la nada existe- lo
definieron como número, como signo numérico
que pasó a adquirir un fantástico valor práctico
y operativo. Luego, los árabes lo acercaron a Europa,
donde ingresó por el norte español, se expandió
en ese continente y siguió un largo periplo de cuestionamientos,
sospechas y prohibiciones católicas. Hasta que la razón
triunfó.
En Uruguay, poseemos ejemplos de cero imperfecto. O sea, parece
que aún vivimos en etapas prehinduístas, conocedores
que en alguna situación podemos toparnos con la inexistencia
de algo pero sin la definición y por tanto la
actitud- de volver esa ausencia algo positivo, activo, operativo,
de valor. Uno de ellos es la situación que se genera
con la presencia del alcohol en sangre de los conductores
aficionados o no profesionales.
La actual legislación vigente en Uruguay, establece
que en el caso de constatarse presencia de la más mínima
cantidad de alcohol en sangre de un conductor profesional,
éste será inexorablemente inhabilitado para
continuar desempeñándose como tal. No ocurre
lo mismo con los conductores no profesionales, a quienes se
les tolera hasta un 0,3 de presencia alcohólica. O
sea, un sobrio, o alcoholista, lo que se quiera, pero imperfecto.
Un reciente informe de la Policía Caminera y declaraciones
del presidente de la UNASEV, Gerardo Barrios, dan cuenta que
las espirometrías y las sanciones previstas, vienen
incidiendo en los resultados con muertes de siniestros en
rutas nacionales. Buena noticia. Pero imperfecta en el razonamiento
que venimos desarrollando. Las muertes se mantienen, las lesiones
también. Hay que apostar al cero perfecto.
Para ello es preciso avanzar. Ir hacia el cero alcohol en
todos los conductores que circulen en Uruguay. Ir hacia el
cero perfecto que es el más cercano a la vida y a las
precauciones que la preservación integral de ésta
demanda.
2011 tiene varios desafíos para nuestro tránsito.
La Libreta de Conducir por puntos. La vinculación del
concepto tránsito con el sistema educativo en todas
sus opciones y desarrollos. La prohibición, absoluta,
del giro a la izquierda en avenidas, bulevares y calles de
doble circulación. La prohibición de circular
más de un usuario en motocicletas de cilindrado inferior
al indicado. La concepción de semáforos para
ciegos y para peatones. Y otros aspectos, entre los cuales
debe estar el de cero alcohol para todos los conductores .
Así podremos, además de decir bien fuerte Feliz
2011, hacerlo.
DIEGO MARTINEZ / DIRECTOR
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