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En
los años por venir, habrá más tormentas como Katrina

En la revista Rolling Stone
(Argentina) de este mes de enero, se publica una columna del ex vicepresidente
estadounidense y reconocido ambientalista Al Gore. En ella, Gore llama la atención
una vez más sobre los peligros climáticos a los que nos enfrentamos
los seres humanos, con la ventaja para su argumentación que muchos de los
fenómenos pronosticados hace unos años ya se han cumplido. A continuación
presentamos parte de la mencionada columna Comienza
Gore sosteniendo que "enfrentamos una crisis climática global que
se está profundizando y que requiere que actuemos con firmeza, rapidez
e inteligencia. "Calentamiento global" es el nombre que le ha sido asignado
hace mucho tiempo. Pero debería entenderse bien lo que significa: es una
emergencia planetaria que ahora amenaza a la especie humana en múltiples
frentes. Los huracanes y tifones más fuertes sólo representan uno
de los muchos nuevos peligros comenzando con lo que alguien llamó "una
escalada natural a través del Libro Revelación". Mientras escribo,
mi corazón está comprometido con el sufrimiento por el que atraviesa
la gente de la costa del Golfo. En Florida, Alabama, Missisippi, Louisiana y Texas,
y particularmente en Nueva Orleáns" expresa el ex vicepresidente de
los EE.UU. Gore advierte que "a menos que actuemos con celeridad, este
sufrimiento no será más que el comienzo". "En los
años por venir, habrá más tormentas como Katrina, a menos
que cambiemos el curso de las cosas. De hecho, ya hemos tenido dos tormentas más
de categoría 5 desde Katrina, incluyendo a Wilma, que -antes de tocar tierra-
fue uno de los huracanes más fuertes medidos en el Atlántico"
subraya el columnista. Tuvimos el primer
huracán en Brasil Gore recuerda que "el año pasado,
los manuales de ciencia debieron ser modificados. Solían decir: 'Es imposible
que haya un huracán en el Atlántico Sur'. Pero el año pasado
tuvimos el primero en Brasil. Japón también marcó un récord
de tifones en el último año: diez. La marca anterior era de siete."
Seguidamente el ex candidato a la presidencia de los EE.UU. relata algunos hechos
climáticos que demuestran su teoría. De ese modo comenta que "este
verano, más de doscientas ciudades en los Estados Unidos superaron sus
marcas de temperatura. Reno, Nevada, sentó una nueva marca con diez días
consecutivos por encima de los 38º. Tucson, Arizona, alcanzó el récord
absoluto de todos los tiempos con 39 días consecutivos con temperaturas
por sobre los 38º. Nueva Orleáns -y las aguas aledañas del
golfo- también llegaron a temperaturas máximas. Este verano,
partes de la India recibió un récord de lluvias (en Mumbai cayeron
casi 300 mm en 24 horas, matando a más de mil personas). Los nuevos
y extremos parámetros de vientos y lluvias son parte de un contexto mayor
que también incluye el veloz derretimiento de los glaciares de todo el
mundo, el aumento de la desertificación, una crisis global de extinción,
la devastación de especies oceánicas y un creciente rango de transmisores
de plagas (mosquitos, garrapatas y muchos otros vectores de virus y bacterias
dañinos para los hombres). La
opinión de Winston Churchill Todos estos son síntomas de
una crisis más profunda: la colisión de "categoría 5"
entre nuestra civilización -tal como la concebimos actualmente- y el medioambiente".
Más adelante, Al Gore recuerda al ex primer ministro inglés
y premio Nóbel de Literatura, Winston Churchill. "Cuando Neville Chamberlain
-prosigue Gore- intentó relativizar esa amenaza (la del clima), Churchill
dijo: 'Esto es sólo el comienzo del Juicio Final. Este es sólo el
primer trago, el primer sorbo de una taza amarga que nos será proferida
año tras año, a menos que, con una recuperación suprema de
la salud moral y el vigor marcial, volvamos a elevarnos y recuperemos nuestro
principio de libertad'. Gore citó luego a Bill McKibben, quien sostuvo
que "ya no existen bases creíbles para dudar acerca del calentamiento
de la atmósfera terrestre a causa de actividades humanas. Ya no hay bases
para poner en duda el hecho de que enfrentamos una serie de terribles catástrofes
a menos que nos preparemos para lidiar con las innegables causas del calentamiento
global." El ambientalista norteamericano le contesta a "aquellos
que dicen que este problema es demasiado difícil", Gore arguye: "ya
hemos aceptado y confrontado desafíos de este porte en el pasado. Declaramos
nuestra libertad, y luego la obtuvimos. Diseñamos un país que respetaba
y salvaguardaba la libertad de los individuos. Abolimos la esclavitud. Les dimos
a las mujeres el derecho a voto. Nos enfrentamos a Jim Crow y la segregación.
Curamos temibles enfermedades, llegamos hasta la Luna, ganamos dos guerras a la
vez, en el Pacífico y en Europa. Derrotamos al comunismo y al apartheid.
Hasta hemos solucionado ya una crisis ambiental global: el agujero de ozono estratosférico.
No debería haber duda de que también podemos resolver esta crisis.
Debemos tomar las oportunidades que presentan la energía renovable y los
importantes desafíos como la captura del dióxido de carbono. Las
tecnologías para resolver el problema del calentamiento global existen,
si tenemos la disposición y la sabidurías para usarlas. Pero
no hay tiempo que perder. En la década del 30, Winston Churchill se refirió
a aquellos líderes que no querían reconocer el peligro inminente:
"Continúan en una extraña paradoja, decididos a ser indecisos,
resueltos a estar en la disyuntiva, persistentes en la deriva, sólidos
en el fluir, poderosos en la impotencia. La era de la inacción, de medidas
por la mitad, de expedientes calmantes y confusos, de las demoras, ya llega a
su fin. En su lugar estamos entrando en un período de consecuencias". "Este
es un momento moral" Con el huracán Katrina, la desaparición
de la capa de hielo del Artico y el desorden ecológico, nosotros también
estamos entrando en un período de consecuencias. En esencia, éste
es un momento moral. Esto no tiene que ver con el debate científico o el
diálogo político. Sino con lo que somos como seres humanos, lo que
involucra nuestra capacidad para trascender nuestras propias limitaciones.
Los hombres y mujeres que pelean a diario para combatir esta crisis planetaria
han enfrentado el desafío. Aparentemente parecieran tener poco en común:
son científicos, ministros, estudiantes, políticos, activistas,
abogados, celebridades, inventores, líderes mundiales. Pero cada uno de
ellos reconoció la amenaza que constituye el cambio climático para
el planeta y respondió tomando acciones inmediatas para detenerlo. Su lucha
debe servirnos de inspiración, para ver con nuestros corazones, y también
nuestras cabezas, la respuesta sin precedentes que se necesita. Como lo demuestran
estos héroes en las sombras, tenemos todo lo necesario para enfrentar este
desafío urgente. Sólo hace falta la voluntad política. Y
en nuestra democracia, la voluntad política es un recurso renovable",
aseveró Gore en la revista Rolling Stone. |