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Violencia
en el deporte
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| Convocados por el Diputado
Javier García, el pasado 16 de mayo dieron sus opiniones
sobre la violencia en el deporte el Dr. Jorge da Silveira,
el Licenciado Robert Parrado y el Ingeniero Arturo del
Campo. Escuchar
versión completa |
JAVIER
GARCIA: Buenas noches para todos, recién Felipe
me decía "yo soy de la idea de esperar" y
yo le decía yo soy de la idea de respetar a la gente
que viene en hora. (
) agradecerles muchísimo
la presencia de todos ustedes y especialmente agradecer la
presencia de esta espectacular mesa que aceptó la invitación
en un tema que no es fácil juntar, una mesa de este
nivel, que todos quieran integrarla y hablar bien del que
está al lado, porque eso es lo que ha pasado. Arturo
habló muy bien del Toto, Toto de Arturo, Arturo de
Robert y viceversa en todas las combinaciones, y en este tema
en especial, en muchos en particular en Uruguay, pero en este
tema en especial, como les decía, no es fácil.
Y todos aceptaron de una y encantados de poder reunirse para
hablar, como decía, de algo que a todos nos preocupa,
nos preocupa como ciudadanos, nos preocupa como hinchas del
deporte y nos preocupa como padres de familia también.
A mí se me ocurrió con los compañeros
armar esto después que en el último clásico
yo decidí no ir. Y yo voy al estadio desde que tengo
cinco años, me llevaba mi padre, yo iba a la Amsterdam
(ahora voy a la Colombes así que se imaginan de qué
cuadro soy), iba a la Amsterdam cuando lo único que
separaba a las dos hinchadas eran dos policías de comisaría
y que la pauta era que cuando se iban a armar problemas, primero
aparecían los que iban a separar y después los
que se iban a pelear, lo que garantizaba que no pasaba mas
de unos manotazos.
Ahora ya es un espectáculo imposible de presenciar
y cuantos padres, cuantas familias dejaron de ir al último
clásico y hubieran querido hacerlo porque es un espacio
de recreación muy bueno. Pero aparte es un espacio
de la cultura uruguaya que no se puede perder. Y uno se niega
a que los violentos terminen diciendo qué es lo que
podemos hacer y qué es lo que no podemos hacer y si
en una sociedad nos rendimos ante la violencia perdimos la
sociedad. Entonces como yo soy de los que creo que nunca hay
que rendirse aunque la adversidad sea grande, se nos ocurrió
poder hablar con gente que como lo dice la invitación,
con gente que sabe mucho desde una mirada integral, porque
esto no tiene solo una forma de encararlo.
Empiezo por acá por la derecha con gente del fútbol
y para mí, uno no puede decir el mejor porque no es
así, pero para mí uno de los mejores dirigentes
del fútbol uruguayo y seguramente del fútbol
continental como es Arturo Del Campo, que todos lo queremos
muchísimo por lo que es como ser humano primero que
nada y por lo que es en el mundo del fútbol. Con el
Toto Da Silveira no hace falta presentaciones, para el Toto
a quien todos escuchamos también desde que vamos al
Estadio. El relataba desde el año 1965 y yo tenía
dos años cuando empezó (1965 en primera, acota
el Toto), en primera, convocado por Solé, ex alumno
del Maturana, empezó relatando en las canchas del Maturana
comentando y relatando allí en el Maturana.
Y con Robert Parrado, un especialista en el área.
Así que tenemos una mirada deportiva desde el punto
de vista de la dirigencia del fútbol, la mirada periodística
y el comunicador y la mirada académica que nos da otra
área del conocimiento. Por eso le vamos a pedir a Robert
que hasta hace poco tiempo era licenciado en seguridad pública
y hasta hace poco era Director del Ministerio del Interior,
que como en tantas cosas dejó de serlo, (
que
empiece
).
Como columnista periodístico nos pareció oportuno
invitarlo, así que bueno, ellos se ordenaron, va a
empezar Robert. Voy a dejar una ponencia y si les parece a
ustedes y el tiempo da, poder hacer preguntas también.
Yo les agradezco y les pido cuando se vayan no se olviden
de prender los celulares que es la mejor forma de decir que
apaguen los celulares ahora mirándolo del lado positivo.
ROBERT
PARRADO: Muchas gracias por la invitación, es un
honor estar en el panel. Me sumo a las palabras del Diputado
Javier García y es un tema que realmente nos preocupa
y nos interesa a todos, más de una vez desde el lugar
del hincha, más de una vez desde el lugar institucional,
más de una vez desde lo académico, pero siempre
intentando aportar algo y a veces y voy a tomar palabras del
hoy Ministro de un Tribunal, juez en lo penal, el Doctor Corujo,
quien dice que cuando se tiene la oportunidad de hablar en
público integrando un panel y poder aportar algo, es
la oportunidad de decir lo que pienso de lo que tengo ganas
en ese momento más allá de todo lo que uno haya
podido elaborar. Y cuantas veces nos pasa en la sociedad que
no tenemos la oportunidad de poder llegar a plantearlo desde
otro lugar, desde el llano, desde el hincha, desde el que
escucha y siente el fútbol de determinada manera. Yo
soy hincha de Nacional y vamos a ver en la presentación
que dice Nacional se lleva en la sangre. Ahora, ¿hay
algún médico? Si me sacás sangre ahora
no vamos a encontrar glóbulos rojos pintados de Nacional
o Peñarol no? Sin embargo peleamos por eso, pero vamos
a tener que entender que es un mito y los mitos no se discuten.
Yo soy hincha de Nacional y tengo que respetar al que dice
y siente exactamente lo mismo que yo y llegar a esa línea
donde ya se sabe no vamos a pasar. Pero también soy
hincha de Atenas y tuve que sufrir el año pasado. Este
Metropolitano me está doliendo y por suerte estamos
arrimándonos pero porque fue, también por episodios
de violencia. Entonces uno dice, bueno, hay mucho para aportar
y ahora sí ya paso a presentarles lo que traje como
guía. Violencia en el deporte, una mirada integral,
posibles respuestas. En definitiva cuando nos convocaron dijimos
"bueno
cómo plantearlo? Nos pareció
interesante, bueno, hablamos todos los días de la violencia
pero nos cuesta a veces definir algunas cosas y es bueno empezar
a analizarlo. Uno dice bueno, "agresividad". Todos
tenemos que tener agresividad para vivir, para desarrollarnos
en sociedad en paz y tranquilidad, la precisamos, la precisamos
para encarar todo nuestro entorno y conquistar lo que es nuestro,
desarrollarnos en el trabajo, en el estudio, en cada una de
nuestras propuestas, pero bueno, el término es hacer
referencia a un conjunto de patrones de conducta que tienden
a manifestarse con intensidad variable y tienen por objeto
alcanzar un propósito saludable como les decía
que puede ocurrir en cualquier proceso de negociación
o de interacción.
Pero también está la agresividad excedente,
aquella que sobra, que de alguna manera es un poquito más
y la tenemos que canalizar adecuadamente. Violencia que se
manifiesta con un patrón de conducta que a veces se
sale de los parámetros esperables y que puede afectar
en diferentes niveles a su entorno en general, y después
vamos a ver por qué. Llegamos a la violencia. Es un
comportamiento liberado que provoca o puede provocar daños
físicos o sicológicos a otros seres porque tanto
a nivel grupal o individual constituye una agresión
que no se debe asociar únicamente con la agresión
física, ya que también puede ser sicológica
o emocional a través de amenazas u ofensas. A veces
escuchamos todos los términos dichos en innumerables
lugares, en lugares y espacios y esto es lo que vemos cuando
hablamos de violencia. Y bueno, miramos o actuamos, esto es
un par de hinchadas y allí vemos de todo, desde el
que grita y que se pega al que mira pasivo. Y bueno, esto
es una imagen que perfectamente podría ser una imagen
que pide un juez. Pongámosla en un video que nos está
pidiendo y allí hay 3, 4, 10, 20 actores que de alguna
forma están participando, algunos lastimados otros
no.
Llegamos a la agresión, venimos de ahí, es una
conducta intencional y dirigida hacia una persona o cosa que
posiblemente pueda configurar un hecho criminal del que nos
quejamos, que habitualmente no vemos repercusiones después
en sede judicial. Criminales o víctimas, entonces allí
tenemos que cuestionarnos, las víctimas directas que
pueden ser los que participen en el episodio, víctimas
indirectas, terceros afectados, hay muertos, lesiones, miedo,
dolor, lo hablamos con Javier García la otra vuelta
y decía "no podemos perder este espacio".
Y es verdad, no podemos perder el espacio de concurrir al
Estadio, a la cancha que queremos, ir con la camiseta, disfrutarlo
como lo hicimos siempre y lamentablemente lo estamos perdiendo.
Ahora, puedo ir tranquilo, quizás sí, pero mi
señora y mis hijos están preocupados que yo
estoy en el Estadio o a veces estamos escuchando el partido
y dicen que hay incidentes. Mentira que vamos a estar en paz
y allí uno analiza también si voy y genero un
estrés a mi familia. Tengo que analizarlo también.
Ya no es un tema de mi voluntad nada más, si no sería
bastante irresponsable dejar a toda la familia inquieta.
Y acá es donde yo intenté incorporar algo que
me parece que es relevante, un poco por la experiencia recogida
también en algunas propuestas como el programa Comunidad
Educativa Segura o Ausentes, intentar pensar como comunidad.
Y acá agregar el término de "comunidad
deportiva". El deporte no es violento, (lo) son (una)
parte de los que participan en esa comunidad deportiva. Dónde
hubo violencia en el deporte?, yo creo que hubo en el clásico
con algunos términos que escuchamos. Si un juez se
equivoca se equivocó, y hablo de un juez penal, un
juez civil. Y hay otros estadios más arriba como Tribunales
que le van a dar la razón o no a sus sentencias y se
podrá ir, pero que yo me equivoque no significa que
yo sea "ladrón" o que esté en complicidad
con el otro para robarme el año de trabajo. Yo creo
que es el momento también y por ahí lo dicen
actores del fútbol y eso creo que ya a esta altura
hay que tener hasta cuidado con eso también, porque
se leyó clarito, ya no precisamos una persona que leyera
los labios, se sintió, entonces también hubo
pelea entre jugadores y eso es violencia en el deporte.
El "adentro"
y el "afuera"
Cuando avancemos nos vamos a dar cuenta de, y acá la
diferencia, yo creo que hay dentro de la comunidad deportiva
dos espacios: el adentro y el afuera. Porque a veces pensamos
la violencia en el deporte y nos quedamos en la figura del
Estadio Centenario, la cancha de Danubio, la cancha de Atenas,
lo que pasa en Aguada, y la mayoría de los conflictos
han tenido que ver con situaciones que se dieron fuera del
Estadio y que deberíamos estar preparados para tener
respuestas en relación a esos sucesos y voy a nombrar
el ejemplo de los gurises de Aguada, los Rodrigo.
La información que yo manejo y un poco por lo que he
leído y algunas entrevistas que me han hecho
cuando lo hieren van a la cancha a decir que la persona habría
ingresado al centro deportivo y las respuestas fueron pensadas
desde la comunidad deportiva adentro. O sea, nadie pensó
rápidamente en generar respuestas hacia fuera, enterar
al superior que le correspondía en la zona, ver si
había que detener o no adentro, si había que
quizás parar el partido porque era un hecho muy grave
que estaba sucediendo, si era conveniente o no. Ese tipo de
análisis tiene que estar en el debate y habitualmente
no se da así. Pensamos en la seguridad que en realidad
es prevención para que no pase nada adentro y más
o menos en las inmediaciones que, de acuerdo a la cabeza del
sistema de seguridad actual, va a ser con la orden de operaciones
hasta tal calle está el control, hasta ahí fue
un éxito, y capaz que en media cuadra más hubo
un conflicto. Entonces bueno, analicemos el fenómeno
del éxito. La comunidad deportiva dentro, y obviamente
vamos a tener a los clubes, alguno de los atletas, jueces
o jurados según corresponda, pensar en los espectadores
ya como hincha, simpatizantes. "Barras bravas" es
un término que no me convence mucho pero que lo usamos
mucho, servicios de seguridad públicos y privados,
hay que pensar también si las empresas de seguridad
pueden tener algún tipo de participación.
La especialización
Qué especialización tienen las empresas privadas
o la policía en materia de espectáculos públicos.
Lo pregunto y después lo vemos, pero en definitiva
específicamente no hay. Hay que ser coracero o granadero
o integrar alguna estructura que suma al volumen de policías,
pero en definitiva no hay una formación específica.
Si uno piensa en coraceros o granaderos bueno, es gente que
está formada fundamentalmente para disuadir, prevenir,
pero también con una cabeza que funciona con un perfil
mucho más represivo, no es el policía clásico.
También tenemos que analizarlo, pero parecería
que tiene que ser coracero o granadero y con eso vamos a andar
bien. Capaz que con el plantel de perros podríamos
hacer muy bien también. Si en algún momento
años atrás, en una talud se hubiese puesto policías
con perros, que imponen otro tipo de respeto, no bajarían
eh?, porque el perro actúa diferente, tiene otro tipo
de control, por pensar una solución.
Los medios de comunicación no hay duda, hemos visto
también algunos operadores, lo vamos a nombrar porque
es público, me acuerdo que hubo una pelea que creo
que salió en Bendita tv que Kessman dice, bueno, uno
a uno está bien, como antes. No, no, ni uno a uno ni
diez a uno. La violencia no la tenemos que aceptar. Pero,
porque se dice, y porque nosotros pensamos y sentimos de esta
manera, cada uno va a resolver con su socialización,
cómo nos paramos nosotros frente al fenómeno.
La Junta Nacional de Drogas, tendríamos que ver los
efectos de la droga en un partido si es pasta base entre cero
y seis minutos, la excitación, capaz que hay que actuar
después, hay que analizar, otras drogas ver como impactan,
como funcionan, o sea tienen que participar activamente. La
academia no hay duda, y acá este es un fenómeno,
corríjanme si no es así pero viene la policía
o la propia Intendencia en sus resoluciones y les dice que
tiene que haber un muro de separación lo suficientemente
fuerte. ¿Qué es suficientemente fuerte?, que
lo empuje yo y aguante, que diez como yo lo empujen, que cien
diferentes a mi lo empujen. ¿Dos de portland y uno
de arena, uno de arena y uno de portland? Cómo funciona
eso, capaz que de repente el dirigente le dice "Cholo,
nos pidieron que hagamos un muro acá que lo tenemos
que tener pronto para el sábado, lo van a venir a controlar".
Y quién lo va a hacer, el albañil bien intencionado
con la mejor de la voluntad, del club, que quizás precisamos
a la academia que nos venga a decir qué precisa ese
muro. Tenemos que tener eso, tenemos que empezar a debatirlo
y discutirlo. Y eso es compromiso del Estado, o sea, tenemos
que requerir esos dictámenes para tener más
claro. Puse "entre otros" porque evidentemente hay
unos cuantos más, pero nos vamos afuera. Medios de
comunicación, el sistema de justicia, yo creo que ya
intervienen los servicios de salud no hay ninguna duda, no
solo la UCM o el SUAT que está dentro de la cancha,
todo una estructura que tiene que funcionar.
Oportunidad
perdida
El Ministerio de Desarrollo Social se perdió la gran
oportunidad con el Plan de Emergencia. Ahí era para
haber vinculado los sistemas de seguridad y haber conversado
con todo el fenómeno inserto en el tema deportes para
haber armado equipos de trabajo multidisciplinarios, para
haber participado activamente y haber logrado otro tipo de
impacto, porque evidentemente va mucho más allá
del deporte esta violencia. Se está dando por consecuencias
sociales y de formas de resolver algunos temas. Ni que hablar
el Ministerio del Interior. El Ministerio del Interior debe
empezar a especializar a su personal en este perfil que yo
estoy planteando. No con la lógica clásica e
histórica que de alguna manera nos trajo hasta acá,
porque cada vez se incrementan más las medidas, para
llegar al Estadio tenemos que hacer una caminata que yo creo
que pasa a ser de alguna de las empresas de "correte
2 kilómetros para llegar al Estadio", lo tenes
que hacer en forma previa, capaz que te dan algún premio
y capaz que te regalan una entrada. Llega un momento que es
asombroso, dónde paro el auto, cómo llego, se
me generan un montón de situaciones extras que yo creo
que de alguna manera hay que empezar a evitarlas. Obviamente
que los integrantes de la comunidad, el barrio hay que integrarlo,
pero integrarlo con propuestas que sean por cierto comunitarias.
Tienen que ser propuestas donde se entienda la inserción
no solo del club sino de repente de un estadio. Me consta,
aprovechando que está el ingeniero, que con Danubio
se le exigieron determinadas respuestas desde el punto de
vista de su construcción, arreglos y resulta que ahora
como siguen los problemas no juegan ahí. Si cada vez
que pasa algo nosotros lo que hacemos es apretar más
la estructura, en algún momento eso va a reventar en
algún lugar, pero vamos a tener que poner quizás
hasta patrullas virtuales. Lo de los Rodrigos funcionó
en Internet y hasta habría que analizarlos, está
tan difícil poner un nombre falso en facebook
más de uno tiene nombre falso en facebook. Hablando
de todo un poco, pero alguno tiene allí un nombrecito
que está metiéndose en la hinchada de Peñarol,
en la hinchada de Nacional, en la hinchada de Danubio, en
la hinchada de Central y vamos viendo como viene para ir armando
un proceso de una intervención adecuada. Yo creo que
ese tipo de cosas tenemos que empezar a hacerlas, porque son
públicas, están allí y de alguna manera
no podemos quedar a 3 ó 4 días de un episodio
y decir esto hacía días que estaba en la vuelta,
bueno, andaban en la vuelta y quienes tienen la responsabilidad
lo tienen que hacer. Los líderes barriales no hay duda
que van a participar activamente acá. Cómo entender
el problema. Obviamente que hay códigos comunes para
temas comunes. Pero acá tenemos que ser consientes,
que si alguien que vive en una zona excluida, en una zona
marginal, que no tiene un semáforo, y pongo el ejemplo
del semáforo porque es el más clásico,
y no cruza en la esquina y lo traemos a 18 de Julio y Ejido,
qué va hacer, va a cruzar en la esquina? Probablemente
no. Va a cruzar en diagonal, y yo conductor, eh que hacés!!!
con mis reglas, se va a bajar y me va a cuestionar con sus
reglas, que la primera puede ser patearme la puerta del auto,
o no, o capaz que yo resuelvo inadecuadamente por irrespetuoso
y eso termina en un episodio de violencia y termina quizás
con una muerte o una lesión. Pero si lo trasladamos
al fútbol, también tenemos que entender. A mí
me tocó por ejemplo coordinar algunos servicios en
el Palacio Peñarol y eran espectáculos privados
y la hinchada de Peñarol decía, esta es mi casa
yo puedo entrar. O sea, no había cómo explicarle
ese proceso, que era otra cosa, que era el Palacio Peñarol
alquilado. Esas cosas también hay que empezar a analizarlas.
Cuando hablamos de liberar las diferencias para luego generar
reglas para todos, bueno a veces hay que pasar como una tabla
rasa para poder generar normas o acuerdos que niveles, porque
un policía de granaderos, de coraceros, con una actitud
un tanto rígida, puede generar el mismo rechazo que
uno no espera que se genere. Y ese rechazo puede terminar
en un episodio. Un insulto o un "yo puedo entrar así
porque sí", porque no se razona, termina en un
conflicto, y esa persona termina detenida y todavía
mas enojada y eso después se recicla en su medio, y
eso también tenemos que analizarlo. Hechos sociales
que parecían ajenos y que hoy los tenemos instalados,
hace cerca de un año y medio o dos que venimos planteándolo.
Pandillas
En Uruguay ¿hay pandillas? Suena feo, duro suena. Bueno
no digamos pandillas urbanas, pueden ser patotas, grupos con
una determinada organización que han delimitado territorios,
que utilizan una determinada vestimenta para identificarse,
que están algunas insertas en algunos clubes, porque
después tenemos el rebote, pero lo interesante en esto
es que si lo llevamos del fútbol al basketball, se
divide, hay algunos que son de Atenas otros que son de Aguada,
otros que son de, cuando queremos acordar la trama la podemos
ver saludablemente. Se hace bastante difícil. Decía
que usan identificación similar, códigos comunicacionales
que ya empiezan a ser muy parecidos. Pero ya tenemos la droga,
el delito, la violencia no sabemos que otras cosas se están
dando porque no están estudiadas y creo que necesitamos
estudiarla. O sea de que es hora de pedirle a la Facultad
de Ciencias Sociales, a la Facultad de Sicología, a
Medicina y empezar a instalar estos temas para empezar a construir
otro modelo de intervención que a mi criterio el que
tenemos que es muy frágil. Porque sigue siendo cuando
un policía no puede mandan diez, cuando diez no pueden
mandan cien cuando cien no pueden mandan mil y va haber un
día que van a estar todos en el Estadio y digo, no
tiene lógica. ¿Como intervenir?
Y bueno analizar profesionalmente desde todos los llamados
a entender. Yo acá puse 4 elementos, hay muchos más
pero podemos hablar de mitos, prejuicios, creencias, estereotipos.
¿Quienes son los que armaron líos en el Estadio?
Parece que no fueran pares nuestros, porque después
cuando procesan por hechos muy graves, nos enteramos que alguno
era universitario, o sea que ahí se niveló y
ya no es el del barrio tal que nadie entra, no, no, hay de
todo, porque nos lleva hacia otro lugar y en ese discutir,
bien lo decía el diputado García, cuando nosotros
íbamos al estadio era otra la historia, o sea, fue
un proceso que degeneró y que hoy por hoy nos está
costando ir hacia atrás, bueno entonces tienen que
ser las medidas lo más firme posible para ver cómo
después encarar.
Los prejuicios
Tocábamos el tema de los prejuicios, las creencias
que tenemos con relación al fútbol. ¿Las
mujeres van al fútbol? Las mujeres presentes, unas
cuantas sí pero quizás no todas las que quisiéramos
que fueran. ¿Los gurises van? Y depende de la edad
y analizamos, hacemos nuestro diagnóstico de riesgo
más allá del que hace la policía para
ver si vamos o no vamos. Es todo un tema y yo antes iba tranquilo
y re feliz. Hoy por hoy no te animas y si vas no llevas documentos,
apenas sí llevas la cédula, menos bolsillos,
ropa lo más hábil posible para que no te vayan
a robar nada, ese tipo de cosas vos la manejas, tenés
que empezar a cambiar ya. Los estereotipos, la mínima
expresión para poder identificar a alguien. Hacemos
campañas de todo tipo creyendo que, voy a nombrar una
que me parece interesante pero creo que en el fondo es la
palabra que se me ocurre ahora que tiene un efecto demagógico
también que es "pelota al medio a la esperanza".
Está bueno pero ya lo vimos en el clásico. Nosotros
qué precisamos; si el jugador de fútbol no trabajó
en sí mismo, mentira que después se pondrá
la camiseta, se dará un abrazo pero en el Estadio va
a pasar lo mismo. Eso es lo que nosotros tenemos que empezar
a cambiar, trabajar sobre, bucear en el tema, meternos y de
arriba, bucear, salir, ver toda la trama, tratar de entender
eso que esta pasando hoy por hoy que llega a estadios que
ni pensamos eh?; delito, droga, narcotráfico. Va a
haber un montón de situaciones.
Hace unos días lo dijo el subsecretario del interior,
que el flujo de información de los narcotraficantes
con presos comunes podía devenir en situaciones que
ni pensábamos; bueno, acá puede haber alguna.
Entonces ya no solo lo estamos diciendo nosotros, lo están
diciendo las autoridades, bueno entonces hay que poner las
barbas en remojo. Poco en broma poco en serio pero yo digo
Antón pirulero cada cuál que haga su juego no?,
tenemos que saber cuál es la regla, como decodificar
cada situación para delimitar las responsabilidades
institucionales, profesionales. A mi criterio debe estar todo
documentado para poder analizar cada dictamen. Es muy común
que hayan acuerdos con las autoridades de que vamos a hacer
esto vamos a hacer aquello, pero no hay un por qué,
un cómo, un análisis que nos diga cómo
se piensa analizar eso, incluso para adelante, no se conoce
un marco lógico, no se analiza desde otro lugar para
después nosotros, integrantes de la comunidad deportiva,
poder golpear la puerta y decir "lo que propusiste ¿de
dónde lo sacaste?", porque de repente quedó
en algo empírico. A mi criterio me parece que hay mucho
para repetir historias en función de lo que va pasando
pero no con un trabajo mas científico, mas analizado
tomando los actores que son importantes; el hincha, periodistas,
legisladores, Poder Judicial. Claro para poder entender cómo
lo vemos cada uno desde su lugar. Porque si no, de lo contrario,
nos quedamos embretados, vamos a un lugar donde nadie nos
preguntó nada y tenemos que hacer una cola donde nos
van a cachear, donde nos van a decir que no podemos entrar
con una cantidad de cosas. Pero estás parado en pleno
partido, lamentablemente con el América que quedamos
afuera de la Libertadores, prendieron una bengala, se armó
un redondel. Se tuvo que ir toda la gente del entorno porque
saltaban las chispas y un montón de gente tenía
camperas de nylon, cabello largo, a los gurises había
que taparlos, y el que la prendió hizo la suya, su
mundo, y eso también creo que tiene que ver, es un
detalle que genera estos episodios. Reflexiones finales, bueno,
¿todo cambió tanto? Porque realmente yo me quedaba
con las palabras de Javier cuando decía, no podemos
perder estos espacios, y uno lo siente en el corazón,
no quiere perder esos espacios porque nacimos, crecimos, con
eso. Entonces uno se cuestiona, las autoridades me piden que
no ostente mi bandera, simboliza la mas sana pasión
mía y si lo trasladamos a la política, la de
cada partido, la de cada sector, que uno no vaya con camiseta
y si sale sáquesela, guárdesela, porque podés
agraviar a alguien. Quizás ni siquiera tenés
voluntad de agraviar y alguien se siente agraviado. Alguien
te puede lesionar y lastimar porque cree que lo estás
violentando. Ya eso es grave, es una situación que
uno no quiere. Se puede sentir provocado, es muy fuerte. Expresar
mi pensamiento en libertad y no tener miedo de ello en cualquier
espectáculo deportivo también es un ejercicio
de ciudadanía y democracia.
Y no nos olvidemos que quienes se apropiaron de nuestros símbolos
los usan como si fueran de guerra y menoscaban nuestra libertad,
nos guste o no, porque la bandera de Nacional, yo tengo que
tiene un valor diferente porque un símbolo es eso,
sale del corazón. No es un signo, el signo nos dice
doblemos a la derecha, doblemos a la izquierda, marcha atrás,
el símbolo tiene algo que cada uno interpreta. Mi bandera,
la que yo llevo al estadio de Nacional tiene un valor, un
plus porque iba con mi hermano que falleció hace unos
años en un accidente de tránsito. Yo cada vez
que la llevo va, la bandera, va Nacional, va mi hermano, va
mi historia, va los clásicos que ganamos y perdimos,
todo eso y mucho más. Uno tiene que vibrarlo eso. Lamentablemente
parecería que la onda es "sos de un cuadro, trata
de no decirlo, trata de aguantarte, trata esto, trata de aquello".
¿Por qué? Mi libertad está en juego allí.
Por la pasión deportiva sin violencia yo lo que propongo
es que realmente si estamos de acuerdo trabajemos y en definitiva
cerramos con esta imagen que es una familia detrás
de la pelota, jugando. Yo sé que todos nosotros que
no estamos metidos directamente en la comunidad más
interna del fútbol, decimos "bueno hay muchos
intereses, hay esto, hay aquello, un pase", yo que sé,
los que venden y compran jugadores, debe haber un montón
pero es algo que en cualquier ámbito pasa pero que
nosotros vivimos esa otra realidad, que más allá
que compartimos lo de Alarcón dando para adelante con
el tema que si Peñarol gana, es imposible que un hincha
de Nacional, de los históricos o de los viejos, sin
violencia yo no quiero que gane, está en la tapa del
libro, eso no quiere decir que yo ejerza violencia sobre un
hincha de Peñarol, quiero ir abrazado y va a disfrutarlo,
y va a cantar y me va a alquilar un año si sale campeón
de la Libertadores. Como nos pasó siempre, siempre
nos pasó eso, y era divertido, era bueno, uno aprendía
a valorar por ejemplo la frustración, aprender a tolerar
la frustración, incluso cuando perdemos, miren qué
importante para conformar un ciudadano también. Si
lográramos ese detalle, ese análisis, solo eso,
qué importancia tiene ir y perder, y bueno ya me tocará,
ya habrá revancha. La vida es así, y nos va
a tocar, no hay duda. Después lo que quieran. Es un
gusto estar compartiendo esta mesa con ustedes. (Aplausos).
JORGE
DA SILVEIRA: Bueno, el tema es que después de una
exposición tan técnica, uno se siente un poco
limitado y avergonzado porque lo mío no puede de ninguna
manera ser algo técnico. Antes que nada, a las damas,
asiento, yo soy antiguo, soy antiguo, hasta que no se sienten
no empiezo. Yo soy chapado a la antigua, camino siempre por
el lado de la calle, la dama del lado de las construcciones,
de las casas. Ahora sí, ahora estoy más tranquilo.
Me puso nervioso ante la intervención del licenciado
ver a las damas paradas ahí. Lo mío es mucho
más empírico. Hace un rato, una amable señora
vino a hablarme de mi hija que por supuesto me llena de orgullo
y me decía que ella hubiera querido vivir en este tiempo
porque le hubiera contado hacer cosas que hoy hace mi hija
y yo le decía que adoro a mi hija por lo que es como
ser humano, por lo que es como hija, que me divierto mucho
con ella como profesional, pero que no le cambio el tiempo,
me quedo con el mío. Fue un Uruguay mucho más
lindo, pletórico de valores que lamentablemente el
tiempo fue deteriorando porque a uno lo criaron en un clima
de respeto y de tolerancia que hoy no existe.
La apología
del delito, la impunidad, los boxeadores
Yo iba de muchacho, acá no hay problema ninguno, voy
a cumplir 68 años el 30 de agosto, que nadie calcule
qué edad tiene, no, ya está
y yo iba al
estadio y uno gritaba juez chorro y venía un policía
y lo sacaba del estadio. Fíjense qué diferencias
no?, hoy escucho que una hinchada grita "ya le matamo
a uno le vamo a matar a otro", dicen el nombre del tipo
que mataron y no pasa nada. Entonces yo digo, hay mensaje
de violencia mayor que ése?, no puede haber, no puede
haber, no puede haber, es la apología del delito. Pero
al principio lo cantaban cien energúmenos, las cien
bestias que hoy hay que erradicar definitivamente de las canchas
de fútbol y que nadie se anima a hacerlo. Porque con
esos no hay otro camino que sacarlos, que sacarlos, y hoy
veo con estupor que ese canto que comienza en el foco de la
Amsterdam, lo siguen todos lo de la Amsterdam y ya lo cantan
los de la Olímpica, los de la América. El otro
día salí de la cabina y agarré a un gurí
que estaba debajo de la cabina y le dije "donde sigas
cantando esto te saco yo del forro, porque yo eso no lo voy
a permitir". Entonces el fenómeno es muchísimo
más grave que lo que la gente cree, pero muchísimo
más grave que lo que la gente cree. Y todo esto creció,
yo no voy hablar del fenómeno de la violencia en la
sociedad porque sería un atrevido -es para los sociólogos,
es para Robert que ha estudiado todo esto- yo voy a decir
mi enfoque empírico.
Esto creció por la impunidad, esto creció en
número y en gravedad de los episodios por la impunidad
que gozaron los violentos desde el primer momento. Yo recuerdo
que en una época utilice un término que enojaba
mucho a algunos dirigentes de fútbol. Yo decía
que entre los barras bravas y los dirigentes de fútbol
había "un cordón umbilical" que los
ligaba. Más desembozado, más encubierto, apoyo
logístico, apoyo económico, iban presos los
iban a sacar los dirigentes de fútbol de la comisaría,
lo vi yo, no me lo contó nadie, lo vi yo, plata para
las entradas, plata para los viajes, plata para los ómnibus.
Todo eso fomentó el fenómeno de la violencia.
En una época habían boxeadores (
), nos
conocíamos todos, me he agarrado a trompadas con ellos,
me agarré tres veces a trompadas con la hinchada pesada
de cada uno de los grandes, tres veces. Claro, eran épocas
en que yo estaba en mejores condiciones para agarrarme a trompadas
y eran tiempos donde uno sabía que el lío era
a trompadas. Hoy, navajas, revólveres, lo que fuera,
la gente va con revólveres a las canchas y a mí
me vienen a hablar de derecho de admisión, pero yo
me río, derecho de admisión, hablen con alguien
que viva en la calle Las Heras entre Avda. Italia y el Estadio
a ver si no tiene que cerrar herméticamente su casa,
persianas, puertas, a la una de la tarde para abrirlas a las
ocho y esperar que pasen las bestias. Que se emborrachan con
las botellas en la mano, que se drogan a vista y paciencia
de todo el mundo. Qué me vienen hablar a mí
de derecho de admisión.
Los ministros,
el Inspector Cippollini
Yo he asistido con estupor a la revisión de los poderes
y las obligaciones de la Policía que se ha operado
en el último tiempo. Han habido Ministros del Interior
que han dicho que la Policía no estaba para reprimir,
maravilloso, maravilloso. Desde que yo estudiaba, la Policía
en el mundo tenía tres tareas; disuadir, la primera,
tratar por todos los medios de prevenir y si eso no da resultado,
no hay mas remedio que ir a la tercera etapa, que ir a la
tercera etapa, pero acá se llegó a decir que
la Policía no estaba para eso, Ministros del Interior
eh?, con los que he tenido terribles problemas públicos
y que tuvieron el tupé de decir que yo decía
esas cosas porque estaba haciendo política. Mis primeros
líos fueron con el General Trinidad cuando era Ministro
del Interior en los tiempos de la dictadura y desde entonces
no me quedó Ministro del Interior del gobierno que
fuere con el que pelearme. Me peleé con todos, con
todos, hubo un Ministro del Interior, padre de una íntima
amiga de mi hija, llego a resentir en algún momento
las relaciones entre ellas y le dije, ah no no, un momento
eh, esto no eh, los problemas nuestros son nuestros pero los
gurises no eh, no tiene nada que ver con esto, no tiene nada
que ver con esto, pero pasó. Porque un día fui
y le dije mirá, querés pasar a la historia,
te doy toda la papa, te digo cómo es el tema éste,
cómo se maneja, donde están los problemas, cómo
se generan, y es, un zarpazo un día en un rincón
de la Ámsterdam, al otro día en el otro rincón
de la Ámsterdam y de ahí en adelante cambiaba
todo, todo. Acá hubo un solo período serio de
la actividad policial. El hoy Inspector retirado Cippollini.
Llegó a tener un registro de 638 violentos y como el
tipo sabía que a mí era un tema que me interesaba
y él veía que yo me la jugaba públicamente
para hacer algo por solucionar este tema, un día me
llamó y me lo mostró. Era un fichero espectacular.
Estaba el incidente, las fotos, las tomas televisivas, el
círculo en donde se daba el problema y después
perfectamente identificados los protagonistas del episodio
de frente, de perfil, nombre, y todos los datos filiatorios.
Ese fichero ha generado una cantidad de reacciones fantásticas.
Me he enterado con sorpresa, que es ilegal. Me dicen no diga
más eso porque un día va a ir preso el Inspector.
El único que puede tener registro de eso es el Poder
Judicial. Yo digo: una policía en el mundo, que no
tenga un registro de violentos, o de posibles infractores
o delincuentes, no existe! Pero no existe, señores!
Bueno, saben lo que hicieron con el registro que había
elaborado Cippollini? Lo borraron, porque dicen que no había
casetes vírgenes para grabar nuevos episodios, entonces
borraron el registro con 638 violentos. Y a empezar de nuevo,
la lucha, en forma totalmente desigual. Acá por un
lado ha habido una grave responsabilidad de los dirigentes
de fútbol, porque en muchos casos tuvieron que ver,
en forma más desembozada o encubierta. Peñarol
lo hizo en forma lisa y llana, desembozada, los becó
a todos, les pagaba a todos y los protegía, desde todo
punto de vista. Fue la peor época de esto, los tiempos
últimos del Contador Damiani, que le entregó
el club a un señor llamado José Carlos Domínguez,
que fue el que manejó el tema de la violencia en Peñarol.
Y los violentos estaban adentro de la sede, tenían
lugares dentro de la sede, en Los Aromos y en todos lados.
Dos técnicos de Peñarol llegaron a tener problemas
muy graves con los violentos, porque querían mandar
en Los Aromos, como lo habían hecho siempre. Uno de
ellos un día me llamó y me dijo que quería
hablar conmigo. Fui a la casa a tomar mate, de repente se
saca un abrigo y veo que tiene una pistola 9 mm
- Un argumento contundente
- Sí
Y entonces le digo: ¿y eso qué
es? Y él me dijo: lamentablemente, producto de las
circunstancias. Y estando yo tomando mate con él me
dijo: esta llamada es del Comcar, porque desde ahí
se dirige todo este negocio. Y escuché de una manera
increíble, con estupor, el duelo dialéctico
violento que partía del Comcar y la respuesta de mi
interlocutor y en ese momento anfitrión. Entonces yo
digo cómo puede el tipo éste vivir así,
dormía con la pistola de 9 mm, tenía que ir
a laburar y se encontraba con estas bestias
Bueno, eso
pasó acá mucho tiempo. En Peñarol un
día rapiñaron al Gerente General adentro del
club, le pegaron para robarle y no hicieron denuncia del club.
Estaban enfermos, totalmente enfermos, pero gravísimamente
enfermos. Hoy felizmente hay un cambio saludable, está
a mitad de camino todavía, queda mucho terreno por
recorrer, pero por lo menos veo un encargado de seguridad
serio, un hombre que se mueve bien, que trasmite una buena
imagen, y el intento por lo menos, de que ese tipo de cosas
que llegaron a niveles absolutamente patológicos y
gravísimos, parece encauzarse. Nacional parecía
que tenía todo arreglado. Más de una vez les
dije no, no la tienen arreglada, no crean que la tienen arreglada,
han conseguido que mucha gente que antes estaba en la barra
empiece a trabajar en el club, integre comisiones de seguridad.
Por supuesto que tienen mucho más encauzado el tema
que Peñarol, pero no lo tienen arreglado. Ahora apareció
esta barra de Lucas Píriz. Recién estaba hablando
Robert del tema de las pandillas, ahora hay pandillas de barrio.
Entonces, la última muerte, es la de un botija que
estuvo en todos los líos, en todos, estuvo en el lío
de los Rodrigos, participó de ese episodio, fue citado
a declarar, el día en que lo mataron, mejor dicho,
muere en la madrugada de un día, la noche antes el
tipo va al Estadio armado, muestra su arma, y uno de los referentes
de Peñarol le dice: qué haces con esto acá?
No podés venir armado al fútbol. El tipo sale
del fútbol, va a buscar a la barra de Lucas Píriz
y les vacía el cargador de su arma a los tipos de la
barra. Entonces los de la barra de Lucas Píriz que
son seres despreciables, empiezan a buscar información,
lo ubican, se suben a un auto y van y lo matan, así
de simple. Pero a todo esto hemos llegado por un proceso de
deterioro absoluto que ha habido, del respeto de los valores,
de las costumbres, y hemos permitido cosas atroces. Hoy en
día, en los países civilizados, en Europa, con
este rebrote de nazismo que hay, y de racismo, alguien grita
algo que pueda ser interpretado como racista, lo meten preso
y va preso años, años.
Jueces
Un día vinieron mis amigos y ex compañeros de
Facultad los jueces en lo Penal: "Toto, nos estás
matando!", "¿Cómo, por qué?
Si yo no digo lo que veo, yo soy un mal periodista y un cobarde
que no me animo a decir lo que estoy viendo. Y ustedes que
tienen la ley para aplicar y no lo hacen ¿me vienen
a decir a mí que los estoy matando? No, los que nos
están matando a todos son ustedes que no hacen lo que
tienen que hacer y que permiten que hoy en día los
que marquen la cancha y establezcan las pautas de conducta
sean los delincuentes. Este es un país en el que los
ciudadanos que cumplimos con nuestro deber, acatamos las leyes,
pagamos los impuestos, vivimos entre rejas y los delincuentes
andan a sus anchas por cualquier lugar, con toda libertad.
Se invirtió el orden. Es maravilloso. No hay peor sensación
que la que se le pueda dar a don Juan o a doña María
de lo que pasa. Le mostramos un episodio horroroso, vandálico,
a través de las imágenes televisivas y de las
fotos de los diarios. Dicen: van 56 personas a la Justicia.
A la tarde siguiente dicen: los 56 detenidos fueron dejados
en libertad. Entonces un día fui a ver a un Ministro
de la Suprema Corte de Justicia, amigo personal, que estudió
con mi cuñado toda la carrera, o sea que vivió
en la casa de mis suegros un montón de años,
y le digo "vos tenés conciencia de lo que está
pasando, de la imagen que tiene a nivel popular el poder que
vos representás, cómo puede ser que pasen estas
cosas?". Alguien le tiene que explicar a don Juan y a
doña María por qué los 56 tipos que don
Juan y doña María vieron que protagonizaron
episodios monstruosos y que fueron remitidos a la Justicia
fueron dejados en libertad, alguien se los tiene que explicar.
Porque si no lo que van a creer don Juan y doña María
es que viven en el far west. No viven en un país civilizado
que tiene un órgano como el Ministerio del Interior
encargado del mantenimiento del orden interno, y una Justicia
encargada de hacer respetar las leyes vigentes en este país.
Pero hemos llegado a cosas espantosas.
Primera
pregunta al Ministerio del Interior
El otro día me llaman las autoridades actuales del
Ministerio del Interior, yo creía que me llamaban para
un mano a mano que me habían prometido hace muchos
meses y nunca se concreta ni se va a concretar, entonces voy,
todo muy lindo, power point y todas esas cosas preciosas,
en un momento determinado, estaban convencidos que iban a
terminar la exposición y que íbamos a aplaudir
y dije, mire, yo voy a hacer dos preguntas. Primera pregunta,
¿esas cámaras de televisión que ustedes
le hicieron comprar al fútbol, el Sr. Arturo Del Campo
-gastó 40.000 dólares en cámaras de televisión
para cumplir con un protocolo de seguridad absurdo que se
firmó en su momento y para que su club pudiera llevar
a los grandes a jugar a Jardines del Hipódromo- digo
esas cámaras que ustedes le hicieron comprar a los
clubes y que le hicieron comprar al Estadio Centenario, permiten
identificar a los responsables de una revuelta?". Me
dijeron "no". Quiere decir que le hicimos tirar
la plata a la gente. Solamente las cámaras que hay
en el Parque Central hoy, permiten la identificación
de la gente y una cámara que hay en el Estadio Centenario.
El día que mataron a Da Cunha, de las 8 cámaras
que habían hecho comprar funcionaba una y media, estamos
hablando en serio eh?. Tráiganme al que diga que lo
que estoy hablando es mentira, me lo ponen adelante, lo traemos
acá, venimos acá todos los mismos. Yo digo,
yo ya estoy harto, mi familia ha estado amenazada, Arturo
lo sabe, jaqueada mi mujer, mis hijos, mi hija de 12 años
atendía el teléfono y le decían que iban
a matar al padre por esto, por esto y por lo otro.
Los buscan
en la casa
Yo sigo en la pelea pero me parece que algún día
voy a tener que tener algún aliado, alguien que colabore
en esto de una manera medianamente eficiente. Las cámaras
que hicieron comprar no sirven. En el mundo señores
ya no hay más policías que vayan y en el medio
de una manifestación agarren a revoltosos y lo lleven
porque eso genera más violencia y hace que se multiplique
el problema. En todos los países civilizados del mundo
ven un revoltoso en un episodio en una cancha, en una manifestación
en un acto público lo identifican a través de
una cámara y lo van a buscar a la casa. En el único
país en el mundo donde eso no se puede hacer es acá,
entonces me hace acordar a un Nigeriano que en el año
1999 me dijo cuando yo le pregunté cómo es eso,
tienen petróleo, tienen metales valiosos, tienen piedras
preciosas y viven tan mal y me dijo "sabe lo que pasa
don Jorge, es que estamos en el Tercer Mundo porque no hay
un cuarto". Nosotros tenemos que pensar seriamente si
no estamos aspirando a estar en el cuarto mundo, porque esto
que estamos viviendo es espantoso, vivir en una sociedad en
la que la inseguridad es tan terrible y no se hace absolutamente
nada por mejorar esta situación es lo peor que le puede
pasar a un cristiano. Yo en un momento determinado me pregunté
dónde iba a criar a mis hijos y decidí criarlos
en el Uruguay, tuve posibilidades de emigrar y me quise quedar
acá. Muchas veces me pregunto si habré estado
bien en hacer lo que hice porque veo el mundo en el que tienen
que desarrollarse y en el que vivir mis hijos y digo "qué
duro esto no?, qué duro, qué duro".
Segunda
pregunta al Ministerio del Interior
La segunda pregunta que les hice a los señores representantes
del Ministerio del Interior fue "hoy hace prácticamente
5 años que se aprobó la ley que trató
el poder legislativo después de la muerte de Da Cunha
",
(Da Cunha fue aquel señor hincha de Cerro que estaba
con su mujer y con su hijito entrando en la adolescencia y
por el pecado capital de tener un gorrito de Cerro fue salvajemente
atacado por una patota de 20 personas y muerto en la parada
de ómnibus del Hospital de Clínicas). Entonces
pregunté "cuantas personas hay hoy privadas de
concurrir a los espectáculos deportivos en la aplicación
de esa ley". Porque una de las armas que establecía
la ley era que a las personas que participaran en actos de
violencia que fueran identificadas, se les podía prohibir
la concurrencia por un período de un año. Yo
creo recordar que al principio eran 6 meses pero demos por
bueno un año. En un año con la burocracia que
hay en este país no hay nadie de los irrecuperables
que se pueda recuperar o difícilmente recuperable que
se pueda recuperar y mientras hacemos el trámite para
que esa persona renueve la prohibición que concurra
ya el tipo vuelve. De los 20 que mataron, la patota que mató
a Da Cunha, hay 17 que van al fútbol hoy, solo 3 presos
y no está determinado todavía el autor. En el
ambiente nuestro se corre la bola de que el autor no está
preso y se sabe dónde vive y la profesión que
tiene al este de Montevideo. Entonces digo, cuando ustedes
están viviendo este tipo de circunstancias con la intensidad
con que lo vive uno, porque yo les decía que me agarré
3 veces a trompadas, yo salí 12 partidos consecutivos
del estadio de Cerro a trompadas, 12, una docena. Hoy le voy
a decir a mi amigo Arturo Del Campo que gracias a todo lo
que él hizo yo pude ir tranquilamente a la cancha de
Danubio. Cuando estaba su padre, el mejor dirigente de fútbol
que yo conocí, el más completo, a mí
me daba no sé qué decirle que cada vez que salía
de la cancha de Danubio tenía problemas. Un día
me tiraron un cascote en el auto, me di media vuelta y enfilé
para los tipos que estaban en la zona del expendio. Los que
estaban conmigo temblaban, decían "éste
está loco", pero no hay otro camino, no había
otro camino señores. A la masa hay que enfrentarla
en el momento oportuno de la manera indicada, sabiendo a quién
uno se dirige. Si no, la masa lo devora a uno, lo liquida
a uno eh, eso lo aprendí en muchos años de experiencia
de mano a mano con toda esta gente. O sea, hemos pasado tiempos
espantosos, pero en los que vimos como el fenómeno
crecía cada día más por la total impunidad
de la que ha gozado esta gente, total impunidad, una policía
absolutamente insuficiente para proceder.
Hacer
"inteligencia"
Me dicen "prevención" y quién va a
Las Heras, quién mete para adentro a los tipos que
se están emborrachando con la botella, con la botella
en Las Heras, que se están drogando en Las Heras en
la calle y los ven amigos míos que viven ahí.
La barra de Nacional viene desde Comandante Braga y Carlos
Anaya, la barra de Peñarol desde un boliche que hay
atrás del ombú, todo el mundo sabe. ¿Qué
se hace? ¿Qué procedimiento de inteligencia
hay, qué es lo más elemental que tiene que hacer
una policía en el mundo? Procedimiento de inteligencia,
infiltrar gente. Recién decía Robert "Facebook
con nombre disimulado", es lo más elemental, cualquier
policía del mundo lo hace, el otro día después
de todas estas cosas que dijimos y que yo les he pegado a
mansalva diciendo que no existe la inteligencia policial,
dijeron "vamos a empezar a hacer procedimientos de inteligencia
y vamos a infiltrar a las barras". Anunciaron que iban
a infiltrar a las barras, pero óiganme una cosa, tienen
que ir presos esos tipos. El responsable de seguridad en un
momento dado toleró y acá está Arturo
de testigo que todo un Tribunal de la Asociación Uruguaya
de Fútbol viera como el Sr. Domínguez le dijera
las cosas más atroces que se le pueda decir a un ser
humano, calladito la boca y la consecuencia de eso fue que
durante más de tres años no fue ningún
expediente del Ministerio del Interior a la Asociación
Uruguaya de Fútbol para que el Tribunal de Penas pudiera
tener elementos de juicio concreto de lo que pasaba. ¿Es
verdad o no es verdad? Entonces señores, ya estoy harto,
perdónenme estoy harto de vivir en un país con
una Policía absolutamente ineficiente que no ha hecho
nada en este sentido, que no ha desarrollado la inteligencia,
que no ha ejercido el derecho de admisión, que no ha
hecho procedimientos preventivos. Un día después
de la muerte de Da Cunha dijeron "arcos detectores de
metales en las puertas de la Ámsterdam". Ya a
uno le parecía que era medio difícil de instrumentar
porque además había que decirle a la gente que
llegara para que pasaran todos por los arcos detectores de
metales. Dos partidos duró, dos partidos. Cuánto
tiempo ustedes supieron que las barras esperaban afuera y
entraban a los 15 ó a los 20 minutos en malón.
Lo sabía todo el mundo. Porque entraban en malón,
porque las entradas que le daban los dirigentes a los capos
de las barras, es un negocio fantástico ser capo de
barra eh, da un gran pasar eh, en primer lugar venden las
entradas entonces después entran sin las entradas que
les dieron para que ingresen, malón eh, y pobre el
portero de la AUF vaya a obsequiar su vida a decirle "no
señores ustedes no pueden pasar".
Parar
el partido
Es terrible esto pero es todo cierto, esto pasa todos los
días me entienden, entonces que a mí me digan
que seriamente quieren hacer algo por terminar con esto cuando
yo estoy viviendo todo esto desde hace años y nadie
hace absolutamente nada, entonces es algo que a mí
me mueve a la risa. El otro día les hice dos preguntas
y uno de los colegas les dijo "señores, puede
haber algo que incite más a la violencia, porque ahora
Nacional salió en el otro cántico, hay uno que
no vino, el muerto del otro día, entonces está
la réplica ya, el clásico se juega también
en este sentido". Pero es espantoso esto.
El basketball adoptó algunas medidas ejemplarizantes,
hay algún cántico de ese tipo, el juez para
el partido, a la segunda lo suspende y el que tiene la hinchada
que inició los cánticos tiene que perder el
partido y se terminó. El querido Robert es del Atenas.
Yo iba al Atenas, yo jugaba en Sporting, tenía grandes
amigos en el Atenas, fuimos campeones nacional de basketball
con el Zorrilla, con Ricardo Arraga, con Carlitos Pelaccini,
con Sabañes; yo iba al Atenas, me trataban como en
mi casa. El encargado de vestuarios era Jorge Delgado el utilero
de tantos años en Peñarol, hijo de Don Juan
Delgado gloria del fútbol uruguayo, un tipo sensacional,
sensacional. Nunca hubo ningún problema. Pasan los
años, un día va un íntimo amigo mío
que llevó a sus hijos a jugar a Sporting por mí
y me dice "¿vos sabés lo que me pasó?
fui a un partido de menores y juveniles un sábado de
tarde en el Atenas, casi me matan, tuve que hacer con un gabán
como que tenía un revólver, puse el dedo índice
porque si no me matan. Lo llamo a Ricardo Arrer, "Ricardito,
¿qué está pasando con tu Atenas hermano,
un amigo mío fulano de tal, ciudadano honorable de
este país, hombre que ocupó posiciones importantes
en cargos de gobierno del Uruguay me dijo que le pasó
esto". Me dice, "mirá Toto, entró
una pandilla de 20 - 25 tipos y no podemos con la vida de
ellos. Y está mezclado porque van al basketball pero
con las camisetas de fútbol y él lo sabe y no
son las camisetas que a él le gustan". Entonces
digo "esto no se puede más viejo". Y dejamos
crecer este fenómeno de una manera increíble
y fue muy poca la gente que tomó esto en serio, por
eso cuando me dijo Javier que venía mi querido amigo
Arturo Del Campo, el mejor dirigente que tuvo el fútbol
uruguayo hasta que lamentablemente renunció hace poco,
su padre fue el mejor de todos los que conocí, digo,
yo deploro que los tipos como Arturo se hayan tenido que ir
cansados de todo esto, cansados de todo esto. Porque acá
la patota manda, pero no solamente manda en todo esto, la
patota manda económicamente, la patota consigue lo
que quiere, la patota dirige a la selección, hace lo
que quiere con la selección, se lleva la plata de la
selección, todo, todo lo hace la patota. Entonces saben
una cosa, yo no puedo venir acá a decirles a ustedes
que todo está muy lindo, que esto es fantástico,
no, no, no. Lamentablemente éste es un fenómeno
que tiene décadas.
¿Respuestas
serias?
Yo llevo 50 años en esto y por lo menos 35 años
peleando contra este fenómeno de todas las maneras
habidas y por haber. Me ha pasado de todo, a mi familia también,
que es lo peor, porque que me pase a mí, en definitiva
soy yo el arquitecto de mi propio destino, estoy jugando un
partido de determinada manera, pero que la paguen
Miren,
les voy a contar un episodio de hace tiempo. Año 1996.
Un día hay una convocatoria a la prensa para ajusticiar.
Un jugador de Peñarol el señor Olveira le había
pegado un codazo a un jugador de Rampla, el señor Rafael
Bianchi, casi le hace perder la vista. El hermano de Bianchi
trabajaba conmigo y yo dije en la radio que había sido
una agresión y que el señor Olveira debió
ser expulsado. El señor Domínguez organizó
una campaña durante toda una semana en su audición
nefasta en CX 10 para que la gente me linchara. Al domingo
siguiente el señor Olveira es expulsado por el señor
Daniel Belo en un partido contra Wanderers porque le pega
un tacazo a un jugador de Wanderers frente a la Olímpica.
Sale Olveira, 25.000 personas en el Estadio y un coro unánime
por supuesto todo elaborado y propiciado
"Da Silveira
laralalala, la p que t dedede, laraira, h de p", no.
De allí al linchamiento hay un pasito. El señor
Olveira había estado el lunes en mi radio, le doy las
iniciales, Nelson Olveira, había estado en mi radio
para pedirme que yo le hablara a la familia Bianchi porque
no lo aceptaban para pedirles disculpas a Bianchi por la agresión
que le había inferido. Yo llamo a mi compañero
de radio Daniel Bianchi, 20 minutos, no aflojaba la familia,
al final lo convenzo y Olveira va a pedirle disculpas por
mi gestión. Cuando sale el señor Olveira a la
cancha y la gente está cantando, Olveira dirige el
coro desde la cancha. Va a declarar al Tribunal de Penas,
Presidente del Tribunal de Penas, yo voy a dar las iniciales
era el Dr. Dardo Presa, hoy Ministro del Tribunal de lo Contencioso
Administrativo, un señor además compañero
mío de la Facultad, nos conocíamos. Olveira
dice "a mí no me echó Belo, a mí
me echó Da Silveira pero no importa porque ya sabemos
todos los pasos que da la señora de Da Silveira y los
hijos de Da Silveira". Presa le dijo "yo tengo que
hacer de cuenta que yo a usted no lo escuché, porque
si yo hago de cuenta que yo lo escuché a usted, yo
a usted lo tengo que mandar preso ya". Entonces ese tipo
de cosas pasaron en este país. Por suerte hoy Peñarol
está en un proceso muy serio, muy positivo que ha saneado
en un montón de aspectos este tipo de cosas brutales
que pasaron. Acá hay testigos de cosas horribles y
eso todo fue normal y acá nunca hubo un policía
que se acercara para decir si uno precisaba algo. Todos los
líos que hubo con los periodistas había policías
al partido siguiente. Hoy uno sale del Estadio doce y media,
una de la mañana, no hay nadie, no hay un alma, si
a uno lo están esperando y lo matan ahí, descubren
el cuerpo al día siguiente cuando pase alguien por
ahí. Entonces a mí que no me vengan a hablar
de una policía en serio, no me vengan a hablar de que
estamos haciendo todo para que haya orden, no, no, no. Esto
es de mentira, lamentablemente es de mentira, por eso ese
café que me están prometiendo que van a tomar
conmigo hace no sé cuánto tiempo no se concreta
nunca ni se va a concretar porque lamentablemente saben que
todo lo que uno les dice es verdad y no hay ninguna respuesta
para darle a uno de algo serio que se haya hecho procurando
que estas cosas de futuro acá no pasen.
El cordón
umbilical
Por suerte estamos tratando de clubes de fútbol que
no mantengan ese cordón umbilical que mantienen con
las barras. Acá ha habido gente como Arturo que ha
procedido de una manera fantástica y muy eficiente
y para mí hoy es un lujo ir a trabajar a la cancha
de Danubio donde tenemos comodidades que no tenemos en ninguna
otra cancha y hay esbozos de organización, pero a un
grado tal ha llegado la impunidad que clubes que nunca tuvieron
un problema con nadie, River, Wanderers, Defensor, hoy tienen
barritas de bobos, hoy tienen barritas de bobos, tienen pesaditos
también. Entonces no hacemos absolutamente nada para
que este fenómeno se minimice y el asunto se agrava
porque hoy al alcohol que menudea muchísimo más
que en aquellos tiempos, se suma la droga y fundamentalmente
la pasta base que destruye la mente de los tipos.
Entonces uno ya está expuesto cada día más
a que lo que ha vivido durante años, cada vez de manera
muchísimo más grave y muchísima más
peligrosa para los que estamos desempeñándonos
en una tarea pública y damos opiniones sobre un tema
polémico y que alimenta tantas pasiones como el fútbol.
Pero hay veces que uno sale del Estadio y no se dan idea las
cosas que las mujeres nos gritan. Es brutal, pero brutal.
La vez pasada me puse a mirar a una y le digo "¿pero
qué problema tiene señora, hablemos, venga,
venga, hablemos, qué problema tiene?", y no pasa
nada, entonces van y te gritan, primero te grita uno, al ratito
son cinco, si vos dejás y no decís nada al rato
son veinte y después te caminaron por arriba y de repente
te mataron y lamentablemente acá todo eso es posible.
La droga,
la muerte
La justicia no ha hecho absolutamente nada, no ha tomado esto
con el cariño que debía tener y voy a contar
dos episodios y termino porque me he bandeado del tiempo
Javier, mil disculpas. Uno calienta el pico y después
es bravo parar. Un día nos rompen la cabina en la cancha
de Defensor, partido Peñarol versus Miramar. El negro
César, un ilustre ciudadano que para en 8 de Octubre
y Cipriano Miró que en ese momento tenía 4 antecedentes
penales, uno por droga, en el primer intento de romper el
vidrio fracasa, con una campera de cuero. Los ojos los tenía
por donde está el doctor ahí, más o menos,
fracasa en el primer intento y lo rompe en el segundo. Si
lo rompe en el primero nos desfigura a Etchandy y a mí
que estábamos en la primera línea de combate
en ese momento trabajando. Viene la Policía, dimos
los datos más o menos de la persona, lo apresan, va
a la justicia y el juez lo libera porque dijo que no había
denuncia policial del episodio. Había salido en todos
los diarios con lujo de detalles. Reitero, el protagonista
no era un primario era un tipo que tenía 4 antecedentes
penales, uno por droga. El negro César integró
la dupla de personas que tuvieron un incidente en la esquina
del Estadio de Nacional con 4 hinchas de Nacional que estaban
con camisetas de Nacional. Murió el acompañante
del negro César que extrañamente era hincha
de Nacional e hijo de una ex funcionaria de Nacional, matado
por los 4 hinchas de Nacional con camisetas. Muy bien. Viene
una persona que trae cartas al edificio donde vivo y le dice
al portero, decile al Toto que quiero hablar con él
porque le quiero dar información y yo sé que
él va pa´delante. Me da la información
y me dice a 50 metros de donde se registró el homicidio
que fue en un pequeño mini market que hay en la esquina
de Comandante Braga y Carlos Anaya hay una boca de venta de
pasta base. Mi viejo, marino retirado, yo le dije, a estos
sinvergüenzas si llegan a pasar por delante de mi casa,
en la cuadra de mi casa les levanto la tapa de los sesos.
Muy bien, al rato me llama Daniel Acevedo director del programa
Punto Penal y me dice "Toto está llamando a la
productora un tipo que tiene pinta de tipo bien que quiere
hablar con usted de cualquier manera". Voy, lo llamo
y me dice "Da Silveira, usted sabe donde vivía
el muerto, no?, pegado a la panadería donde usted para
el auto cada vez que va al Parque Central". Es verdad,
yo paro el auto a una cuadra y media de la entrada principal
del Parque Central por la calle Carlos Anaya enfrente a una
Panadería. Le digo, usted sabe lo que me dijeron señor,
que había una boca de venta de pasta base, era ahí
Da Silveira. La venta de pasta base la tenían el muerto
y el negro César que había pasado a vivir en
la casa del muerto después que la mamá del muerto
por un problema mental había sido internada en una
casa de salud. Va el negro César a comprar algo al
supermercado, ve los 4 tipos estos de Nacional borrachos,
tiene miedo, vuelve, busca un arma y viene acompañado
por esta otra persona. Cuando a mí me dijeron que murió
el de Nacional yo dije "le habrán tirado al negro
César y por error le pegaron"
no, no. Murió
de 5 balazos, o sea que equivocación no hubo. Era un
tema evidente de pasta base. Llamé al juez interviniente
le dejé dicho que yo tenía información
para darle, me está por contestar todavía. Ustedes
creen que hubo algún allanamiento a la casa del muerto,
nada, para qué, van, allanan por el homicidio que es
lo más normal no, hubo un episodio murió uno
no, bueno el negro César al final fue a la cárcel
por un tiempito pero ya está libre eh, ya está
por ahí por 8 de Octubre y Cipriano Miró, concurre
a todos los partidos de Peñarol también sin
ningún problema. Fue preso, recuerdan cuando aquel
incidente en un partido de fútbol de salón en
Canelones que dicen que fue terrible, la gente de Canelones
me contaba las cosas espantosas que pasaron, bueno ese día
fue preso. El juez interviniente, buena gente, buen tipo,
yo lo veía actuar en una causa en un problema de fútbol
en Rocha, yo lo apoyé bastante. Un día le digo
"doctor, usted no puede pasar ante un país como
una persona que ante un episodio de la gravedad de este (carácter)
tiene presos a 3 y hay 17 que van al fútbol. Agarre
al que maneja la banda ésta que todos sabemos quién
es, téngalo 24 horas en la Jefatura de Policía
pero no con tratamiento vip, a pan y agua y después
lo hace llevar al juzgado y cuando el llega al juzgado usted
se va para su casa, toma la merienda con sus hijos, ve el
informativo, lee el diario y cuando viene a las 11 de la noche,
ese cobarde, porque es un cobarde, yo jugué al basketball
contra él y sé quién es, ese cobarde
a usted le canta la comparsita en tiempo de foxtrop entiende,
le va a decir absolutamente todo.
Pero no ha pasado nada y de las 20 personas que formaban la
patota que mato a Da Cunha hay 3 presos, coautoría,
nadie sabe quién lo mató y los demás
concurren al fútbol. Como decía Robert, había
sicólogos, había profesionales eh, en todo esto,
y un día una chica dijo que tenía información.
La amenazaron, después la familia de la chica dijo
que estaba alterada en sus facultades mentales, no pasó
absolutamente nada. Entonces lo mío no tenía
ningún rigor técnico como tuvo la brillante
exposición del licenciado, lo mío era contarles
la experiencia de un tipo que hace 35 años protagoniza
la guerra nuclear con un tenedor de madera, este estúpido
que tienen adelante, muchas gracias.
JAVIER GARCIA: Muchas gracias Toto. Bueno la idea era
un poco esto, poder enfocar un tema que es difícil
desde distintas ópticas. Tu dijiste recién Toto
que necesitabas cómplices y yo creo que un poco la
idea es que la sociedad sea cómplice en buscar solución
a esto porque no es tarea para pocos, es tarea para muchos
y muchos con ganas de enfrentar este problema. Antes de darle
la palabra a Arturo, agradecemos la presencia de mucha gente
del deporte que vino, a los que conozco porque yo soy aficionado,
no soy deportista, así que a los que conozca el Profesor
Tchazquijian, al Dr. Boris Igelca, a Diego Martínez
que no es un hombre del deporte pero me honra mucho que esté,
es un hombre de la educación y del derecho, bueno por
supuesto a gente de la casa de la 40 como Juan Curbelo y el
diputado Sebastián Da Silva y por supuesto un campeón
del mundo como Jorge Seré que fue campeón del
mundo sin haber hecho goles, atajó los que debía
atajar para que lo fuéramos. Un día, después,
te voy a contar Jorge allá esa noche de diciembre yo
salía, estaba en un tercer piso de un edificio viendo
el partido, hubo apagón y se me ocurrió salir
a Bulevar España y paré un taxi que venía
con bandera libre y el taxista debe estar preguntándose
hasta ahora dónde me internaron, en qué hospital
psiquiátrico porque lo único que atiné
a decirle fue, tiene radio, sí?, prenda la radio, entonces
escuché un penal en el taxi y de repente veo que se
prende la luz y le dije, buenas noches y me fui y el tipo
estará con la puerta abierta hace años esperando
que yo le diga algo más. Muchas gracias Jorge y bueno,
Arturo.
ARTURO
DEL CAMPO: Bueno buenas noches, le agradezco a Javier
la invitación de poder aportar un granito de arena
en este tema ante tan selecto auditorio. Con Javier si bien
no compartimos el mismo cuadro en el fútbol si soy
un hincha de él en la política porque le tengo
una gran admiración por su proceder, por sus ideas
y por todo lo que es como persona. Así que difícil
para mí. Toto se quejaba cuando habló el Licenciado
(Parrado) con temas muy técnicos, qué me queda
a mí después de la alocución del Toto
que fue absolutamente concluyente demoledora con datos. Yo
me animo a decir que hay poca gente que puede hablar con tanta
propiedad de este tema como el Toto, en quien si tal vez lo
hubiésemos escuchado -y me hago un mea culpa en este
tema- al presentar su programa de radio durante muchos años
se escuchaba al Toto decir, qué se ha hecho con el
tema de la violencia. Y apuntaba a eso y la enfrentó
muy valientemente todos estos años y yo creo que si
tuviera más tiempo puede contar 30 cuentos más
que creo nos dejaría a todos más asombrados
de lo que quedamos todavía.
Deporte
y la cultura de la paz
Pero yendo un poco al tema yo digo que paradójico es
estar hablando de la violencia en el deporte, porque justamente
en el deporte, porque si hay algo generador de la cultura
de la paz y generador yo diría de cosas buenas hacía
el espíritu y hacia lo que es la salud mental, es el
deporte. El deporte en todo el mundo está visto como
justamente un generador de paz. La famosa frase "salve
deporte eres la paz". Entonces es muy triste y más
para aquellos que somos -más allá de haber tenido
algún cargo directriz en el fútbol- que somos
amantes del deporte, ver lo que estamos viendo, lo que es
la violencia y yo diría que acá estamos englobando
el deporte en general y lamentablemente creo que se podría
circunscribir perfectamente al fútbol en un 90 %, tal
vez algo el basketball pero vamos a ser sinceros, nunca vimos
en el tenis violencia, muy poca en el rugby, muy poca en algunos
otros deportes.
Es sobre todo el fútbol y no solo en Uruguay. A nivel
mundial este fenómeno yo diría que es casi constante
el fenómeno de las barras bravas y de la violencia.
Lo que sí me queda por decir es que es triste que esto
sea en el fútbol. Porque me consta que el fútbol
hace mucho para lograr que mucha gente que sí puede
ser violenta. Hablo de los jugadores de fútbol que
todas las instituciones tienen en sus clases juveniles. Muchas
veces son sacados de extractos donde uno tiene la seguridad
que si no hubiesen optado por el camino del deporte que les
da método, que les da horario, que les da disciplina,
donde aprenden que hay reglas y donde a veces se los cobija
con asistentes sociales con sicólogos cuando la cosa
es muy difícil, tal vez ahí teníamos
digamos semillas de posibles seres violentos. Posteriormente
y en Danubio tengo infinidad de casos de ese tipo en los cuáles
vemos que el fútbol obró de alguna manera bien
como para que la sociedad saque provecho de lo que hace el
fútbol. Más allá de ese tema, en Danubio
comen 50 chicos todos los días y creo que en todos
los clubes es así, y hemos tenido buenas y malas experiencias.
Las condiciones
sociales
Hace poco un jugador nacido en el Borro. Cierto día
nos llaman "Del Campo, está preso, le pego a un
policía". Y bueno, hablamos con él, lo
llevamos a directiva, vimos, pensamos que era recuperable.
Volvió a tener otro problema a los meses, volvimos
a hablar con él, había tenido una hija, pensamos
que era recuperable le volvimos a dar una oportunidad incluso
llegamos a ir al barrio de él a regalarle camisetas
y alimentos a la gente del barrio, había hecho una
escuelita, veíamos cosas positivas en él y sin
embargo no fue posible. Hay otro caso que en los primeros
tiempos como dirigente nos tocó ir a Moscú con
un jugador de fútbol que lo habíamos vendido,
era muy joven, también salido de lugares muy carenciados.
Se había hecho el pase, se había firmado, estaba
todo arreglado. Al otro día yo me volvía a Montevideo
junto con otro dirigente que fue conmigo y se me acerca este
muchacho y me dice, me voy contigo Arturo, "para pará
le digo, está firmado. Si tú te vas ahora anulas
tu carrera como jugador de fútbol que puede ser brillante
y te puede dar una perspectiva que ninguna otra cosa en la
vida te la puede dar". La respuesta de él en ese
momento fue "no importa, si no juego mas al fútbol
salgo a robar". Textual, por suerte se quedó,
lo pudimos convencer y siguió el camino del fútbol.
Pero por eso digo, para nosotros los dirigentes es muy triste
que todo esto que está pasando con el fútbol
termine matando algo que por su esencia debiera ser todo lo
contrario. Decía el Toto y es cierto que muchas de
las cosas que se han hecho, porque se han tratado de hacer
cosas, sin ir muy lejos hay una ley que se hizo hace algunos
años, la ley de la prevención de la violencia
en el deporte, que tiende a darle instrumentos a la justicia
como para poder actuar. Por ejemplo en un partido hay una
riña, esas cosas como muchas otras que se hicieron
posteriormente, el tema de las cámaras y una cantidad
más, hoy día hay un proyecto que se llama algo
así como "pelota al medio", yo creo que todas
estas cosas que son como intenciones de hacer algo le ha faltado
o se ha quedado en el proyecto pero no han podido ser realmente
eficientes.
Las cámaras
En el tema de las cámaras como dice el Toto por ejemplo,
que nos hicieron poner en los Estadios, nunca vi su uso. En
Jardines están las cámaras, nos salieron 30
mil dólares, eran cámaras supuestamente para
poder identificar a las personas que hagan problemas, bueno,
nunca tuvimos un dato que nos digan bueno Del Campo acá
tienen estos son los muchachos que le hacen problemas, tenemos
un documento. Y como muchas cosas que llamarían la
atención voy a hacer un cuento cortito. Danubio tuvo
un gran problema de violencia con Nacional en Jardines. Se
acordarán, entró la gente de Nacional por un
alambrado. El día antes de ese partido me llama Eduardo
Ache que estaba en ese momento no sé si sigue estando
en la Comisión de Seguridad. Me dice "mirá
Arturo tené cuidado porque estuve con gente de la Policía
del Ministerio del Interior y me dicen que la Policía
no va a entrar al Estadio, que no van a cumplir su función
dentro del Estadio". Le digo "pero Eduardo por qué?".
"Dicen que no lo van a hacer y quiero que sepas que están
expuestos a que pase algo". Bien, nosotros fuimos al
partido con muchas precauciones y con muchos nervios, es la
verdad. El partido se desarrollo con normalidad ganó
Danubio 1 a 0, pero al finalizar el partido comienza a ingresar
gente por la tribuna, por un agujero que había en la
tribuna. Nosotros que estábamos impávidos viendo
como ingresaba la gente al Estadio y sabiendo que iba a haber
un problema, empezamos a decirle a la gente de seguridad,
Raúl Píriz que es jefe de seguridad de Danubio
puede hablar largo al respecto, tenemos testigos de gente
que estaba dentro del Estadio que escucharon a 2 Policías
decir, están entrando, dejalos, que se maten entre
ellos así empiezan a poner ellos el control de la vigilancia
interna del Estadio. Ese día a Danubio le costó
un problema enorme, tuvimos incluso un problema con la señora
Ministra. Pero fíjense, de alguna manera llegaron a
buscar que pase el episodio como manera de hacer entender
al fútbol lo que pensaba en ese momento el Ministerio,
ellos no debían ocuparse de la seguridad interna del
espectáculo. Después incluso hablando con ellos
se decía que ganaban muy poca plata, que los Policías
de alguna manera estaban expuestos adentro del Estadio a los
insultos a los agravios e ir de sereno para un Policía
le significaba lo mismo, ganaba creo que $ 200, en fin, los
Policías no querían ocuparse de ese tema.
Los barras
bravas
Con esto lo que quiero decir es que no se ha hecho todo lo
que se puede en este tema. Diferente que con otras delincuencias,
en el fútbol nosotros sabemos dónde van a estar
todos los domingos. Sabemos aquellos que pueden delinquir
porque vamos a ser claros, las barras bravas son el 90 % de
los problemas, y las barras bravas sabemos dónde van
a estar el domingo, internamente los dirigentes de los clubes
sabemos, conocemos, pero lo que decía el Toto, no sería
difícil para la Policía hacer una investigación,
infiltrar, por supuesto que sin avisarlo antes por la radio,
tomarse un tiempo de análisis y de estrategia poniendo
5, 6 personas en cada barra de repente, y en poco tiempo se
sabría quién es el que vende la droga, quién
es el que está atrás de todo tipo de temas que
hoy día son los que competen a las barras bravas. Así
que en definitiva yo creo que debemos aunar todos esfuerzos
por sacarnos de encima este flagelo que está matando
algo que contribuye muchísimo a la sociedad y es tan
caro, tan querido por los uruguayos como es el fútbol.
La droga
en el fútbol argentino
JORGE DA SILVEIRA: A propósito de lo que dijo
recién Arturo, en Argentina, se dice que el lugar donde
se puede comprar más fácilmente la droga sin
ningún tipo de problema es en las tribunas de las canchas
de fútbol, incluso hay gente que concurre, paga su
entrada, compra y se va sin ver el partido, porque en ningún
lugar puede comprar la droga con tanta impunidad como en la
cancha verdad. Entonces es lo que decía hoy, los jefes
de las barras bravas en la Argentina, ¿por qué
hay esas luchas por el poder en las barras bravas? Tienen
derecho a la venta de la droga, a la venta de las entradas,
reciben dinero para desarrollar su tarea, o sea, es un negocio
fantástico ser barra brava en la República Argentina,
es un negocio fantástico, corroborando lo que decía
Arturo de las tareas que se desarrollan ahí no?, en
las tribunas de las canchas de fútbol.
JAVIER GARCIA: Si hubiera
2 preguntas, porque es el tiempo que hemos fijado, que tenemos
planteado, si Alejandro.
ALEJANDRO LAFLUF: El problema
en Inglaterra, ¿Por qué lo solucionaron? Lo
enfrentaron y lo solucionaron.
En Inglaterra
arreglaron el problema
JORGE DA SILVEIRA: Vamos a explicarle a la gente cómo
fue el problema en Inglaterra. En Inglaterra el problema más
grande de todos eran los Hulligans, asolaban las canchas pero
no solo en Inglaterra, en toda Europa, en toda Europa. Donde
iban los clubes ingleses allí iban los Hulligans y
en el camino iban destruyendo lo que encontraban. Un día
la UEFA se cansó y después de un famoso partido
que se llevó a cabo en Bruselas, un partido entre Juventus
y Liverpool, ante una matanza terrible que hubo, la UEFA tomó
la medida y dijo "los equipos británicos no participan
durante 5 años de ninguna competición europea".
Entonces los tipos allí dijeron, bueno esto viene en
serio, acá se terminó, más debajo de
lo que llegamos no se puede llegar, vamos a terminar con esto.
Entonces se juntaron los dirigentes de los clubes con las
fuerzas del orden, intercambiaron información y después
identificaron a los responsables, les quitaron sus pasaportes
y establecieron la obligatoriedad para esas personas de que
2 horas antes de comenzar el espectáculo deportivo
y hasta 2 horas después tienen que presentarse a un
establecimiento policial. Y esas personas no tienen pasaporte
para viajar por Europa cuando se dan las confrontaciones de
equipos ingleses a nivel europeo. Un trabajo serio, profesional
como es debido, enfrentado como se tenía que enfrentar
y hoy en día ustedes ven en los estadios ingleses,
los jugadores si quieren van, festejan con un hincha que está
en la primera fila de la tribuna un gol, se saludan y no pasa
absolutamente nada, no pasa absolutamente nada. En España
se ha hecho algo parecido, pero siempre sobre la base de un
intercambio de información. Acá se dice que
no se puede dar información porque si se da información
después se sabe. También la falta de profesionalidad
de la Policía que después se sabe quién
fue que dio el dato, qué fue lo que dijo, a quién
denuncio y después lo agarran a él o a la familia
de él y vaya a saber la medida que se toma. O sea,
a mí me dijo hace poco un dirigente de Peñarol
"yo te entiendo, yo veo lo que vos decís pero
mirá que es bravo eh?, la cosa está brava, mirá
que acá tiene que ver la gente del COMCAR. Y sí.
Yo sé que sí. Yo les he contado lo que viví.
El técnico que tenía la pistola 9 milímetros
es Julio Ribas y el otro técnico que se agarró
a trompadas con un grupo de hinchas que hacían líos
fue el señor Gustavo Matosas, lo digo con toda claridad.
Entonces digo, es bravo este negocio, es bravo. En una época
tener un cargo en Peñarol era bravísimo. Al
gerente de Peñarol vivían permanentemente patoteándolo
para sacarle plata. Entonces digo, fue el peor problema que
yo viví porque ahí lo institucionalizaron, no
sé si me explico. Entonces los tipos vivían
adentro de la sede, vivían adentro de Los Aromos. Nacional
lo hacía aisladamente, había dirigentes que
le pasaban plata. 3 ó 4 que todos sabemos quiénes
eran, les pasaban plata, los bancaban, pero siempre lo tuvo
más controlado el tema. Además la lucha contra
la violencia la empezó mucho antes que Peñarol,
por eso Peñarol está un poco en zaga. Pero hay
un montón de tipos en Peñarol que en estos momentos
están haciendo las cosas muy bien, pero muy bien y
además quieren colaborar. El otro día uno me
mandó un mensaje "tengo la forma de terminar con
estos coros pero si lo digo yo me matan". Entonces vamos
a tener una reunión, vamos a hablar a ver qué
cosa podemos hace para instrumentar ese fenómeno de
manera tal que terminemos con estos coros. Es un tema muy
delicado, muy serio, pero por suerte estamos en un cauce en
el que hay una cantidad de gente que hay que rodear. Claro
el fenómeno se ha extendido tanto, se ha agravado tanto
que es cada vez más difícil pelear, pero en
Inglaterra se hizo así y viste vos lo que es Inglaterra
hoy. Acá vino el capo de seguridad de Inglaterra, lo
invitó la Embajada inglesa y yo tuve el honor que el
Embajador inglés me dejó sentar en la mesa con
él. Y hablé con él durante 4 horas. Es
en serio. Aparte que hay medios que acá no se tienen
desde todo punto de vista, económicos, tecnológicos
y demás, hay una voluntad de solucionar el tema que
acá tampoco existe.
JAVIER GARCIA: La idea
de hacer esta reunión un poco era por todos estos temas.
Me decía alguien hoy que me llamó a mi despacho,
siendo tan grande la violencia en la sociedad por qué
no organizamos algo con respecto a la seguridad en general
y no en la violencia en el deporte, y yo le dije que porque
la violencia en términos generales en la sociedad se
conforma con una serie de otras violencias, es la suma de
varias violencias. Y cuando una sociedad admite pasivamente
o por lo menos como si fuera un dato de la geografía
normal de que haya espacios que están reservados para
aquellos que o comercian con esos espacios como decía
el Toto recién, o sacan patente de valientes en esos
espacios que les sirve para ascender en la escala social impidiendo
que la gente normal y sobre todo la gente más humilde,
porque la participación en el deporte debe ser de las
expresiones culturales más democráticas que
hay, más democráticas. Si nosotros que tenemos
alguna posibilidad de resistirnos a que aquellos espacios
queden reducidos a esos grupos de maras como les llaman en
Centro América a las pandillas, estamos siendo unos
irresponsables. Entonces yo creo como decían muy bien
desde la mesa, Arturo, el Toto, Robert, es un tema de que
hay espacio para la impunidad, yo creo que hay espacio para
la pasividad y también hay mucha ignorancia que es
la peor de los condimentos porque hay veces que el gesto sublime
de la inteligencia es decir "no sé". Lo peor
es cuando alguien no sabe y trata de demostrar o querer mostrar
que sabe. Y claro que hay que hacer inteligencia porque la
opción es muy clara; o se hace inteligencia que es
una forma de ser inteligente o el costo puede ser la muerte.
Entonces yo creo que dentro de la ley, con la ley también
se puede ser inteligente.
Díaz
Maynard, un hombre muy preocupado
JORGE DA SILVEIRA: ¿Puedo decir por qué
vine acá? A mí me invitaron varias veces de
las comisiones del Poder Legislativo por este tema y hubo
en una época un hombre muy preocupado por esto, no
sé de la vida de él, el Dr. Díaz Maynard.
JAVIER GARCIA: Falleció,
la sala que está allí enfrente se llama Díaz
Maynard.
JORGE DA SILVEIRA: Fue
un hombre que se preocupó permanentemente por el tema
y me llamaba y venía y bueno estos temas los hablamos
montones de veces montones de años cuando era mucho
más fácil hacer algo. Yo lo conocí al
señor cuando fue candidato a la Intendencia. Y soy
un tipo muy intuitivo y yo creo en el semblanteo y yo miro
las caras y sé un montón de cosas y lo vi por
televisión y le dije a mi señora, ese tiene
pinta de buen tipo, y un día promoví un ciclo
de charlas de los candidatos a intendente en mi espacio para
ver qué iban a hacer con el deporte y vino el Diputado
Javier García y la idea que tenía de la mera
apreciación visual la confirmé. Y hemos tenido
3 ó 4 charlas, no más, pero que han sido suficientes
para saber que se trata de un hombre en serio, entonces yo
a todos los tipos en serio que quieren hacer algo los voy
a apoyar mientras sea. Cuando me dijo el lunes dije "fa,
Subrayado, la hora", pero no le podía decir que
no porque es de la gente que uno respeta, valora, aprecia
y que desea que se sigan haciendo cosas por este Uruguay que
uno tanto quiere. Muchas gracias, buenas noches.
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