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Utilización de un porcentaje del seguro para seguridad vial

Revista PóLIZA visitó en Punta del Este al Ing. Lucas Facello, experto en tránsito. Los temas fueron variados respecto a esta problemática, a continuación presentamos parte de la charla, sumamente valiosa para todos aquellos comprometidos con la prevención y la educación vial

La Intendencia Municipal de Montevideo encargó una investigación para adecuar el tránsito capitalino, ¿qué opinión tiene al respecto?
La OEA realizó un estudio en el período 1986-1992 aprox., en el que participé. Allí se estudiaron cosas tales como -entre otras- el asunto transporte colectivo de pasajeros, se hizo un estudio de tránsito, se dijo cosas como por ejemplo “Qué hacemos con Avenida Italia, la flechamos, no la flechamos, la ensanchamos, no la ensanchamos”.

Lo que se discute hoy si debe haber calles exclusivas para ómnibus, se estudió hace casi veinte años.

A veces se demora demasiado en ejecutar lo que se diagnostica.

Montevideo tiene gente muy capacitada en el tema tránsito, pero muchas veces se aplican los criterios de los Centros Comunales, por lo tanto tienes muchos criterios distintos en todo el Departamento, uno por cada Centro Comunal más la Dirección de Tránsito municipal.

Montevideo es una ciudad que quedó atrasada en el asunto tránsito, por distintas razones está atrasada diez, quince años. Ahora se gastarán millones de dólares en otro estudio similar al de la OEA. ¿Es necesario? Sí, actualiza valores, pero creo que se debería enfocar más en soluciones que en estudios. Van a haber diferencias en veinte años referidas a cambios como por ejemplo los centros comerciales Shopping Center que en aquella época no habían, por lo tanto el centro cambió, la Terminal de Tres Cruces estaba en construcción, después más o menos es lo mismo, es una ciudad que casi no creció. Los ejes siguen siendo 8 de Octubre, General Flores, Luis Alberto de Herrera, Batlle y Ordóñez, Bulevar Artigas. Yo gastaría en hacer cosas. Lo que se debe hacer es gastar menos en diagnosticar y más en organizar y hacer.

¿Qué hay que hacer entonces?
Lo que hay que hacer es definir qué se quiere hacer con determinadas cosas y hacerlas, por ejemplo, qué se quiere hacer con la Rambla, una vía rápida de acceso al Centro o una vía lenta de paseo. Bueno, definámoslo y hagámoslo. Faltó eso, la toma de decisiones duras.

A mitad de la década del ’90 en Montevideo, se encaró el tema de la seguridad vial. Recuerdo allí a dos funcionarios, Pedro Apesteguía y Beatriz Tabacco, que fueron algunos de quienes dieron junto con otros mucho empuje y lo llevaron adelante. Antes se había hecho algo en la década del ’50 y ’60. Ahora se hacen cosas, pero falta mucho.

¿Qué opina de la discusión que se está dando en Colonia respecto a la obligatoriedad del uso del casco?
Cuando me desempeñé como Director de Tránsito de la Intendencia de Maldonado, recuerdo que le dije al intendente Domingo Bargueño, que la primera medida que debíamos tomar era establecer la obligatoriedad del casco en las motocicletas. Se hizo en un año y hoy, aquí en Maldonado, mucha gente se sorprende cuando en Colonia se da la discusión de si casco sí o casco no.

¿Cómo lo hizo?
Lo hice obligatorio pero empecé a controlarlo seis meses después de cursos. Por eso la gente acá me aplaude por el casco. No fue el casco va y salí con todo al otro día. Hay que generar una masa crítica.

El casco es mucho más útil en ciudad que en carretera. Dimos charlas en liceos, en barrios, en mi oficina. Reunía a todos mis inspectores en la oficina y les dije “el casco va, los primeros que los tienen que utilizar son ustedes”. Salimos a la vía pública, te agarramos sin casco, ‘¡ah! pero usted ya me está multando’, ‘no, no señor, lea bien, es una invitación a una charla que dábamos los inspectores o el BSE sobre el uso del casco. Por favor acompáñenos y póngase el casco’. Suponte que vino o no vino a la charla, estaba registrado. La segunda vez que lo agarran, lo invitamos a otra charla, ‘esta vez vaya. Mire que si no va, le va a correr una infracción’. Y ahí el tipo va. Si lo agarro de nuevo sin casco, ahí sí lo multo. Cuando llegaba a la oficina se le preguntaba si se había comprado ya el casco. Si no lo había hecho se lo invitaba a comprarlo y que trajera la factura. Cuando volvía con la factura en la mano, la factura se rompía, quedaba sin efecto, porque se había cumplido el objetivo de que ese individuo tuviera casco.

Multas que se terminaron cobrando pocas. Aunque la norma esté, no hay que meterla por delante. Fue todo un proceso.

Generalmente el cuerpo inspectivo de Montevideo no goza de buena fama. ¿Qué cosas sugeriría?
El cuerpo inspectivo es un cuerpo al que yo lo veo más bien para fiscalizar, y en parte está bien, que para seguridad vial. Los inspectores tienen que poner infracciones, no hay duda, pero no como se hace a veces se ve en Montevideo, muchas veces sin chaleco, escondidos atrás de los semáforos, si vas a hacer eso pon cámaras. Pero al inspector se le debe dar un rol de ‘Yo estoy acá, no cometas infracciones’, y si las cometes te coloco la infracción, pero con chaleco entre otras tantas cosas.

Pasamos de fiscalizadores, a educadores, a que sacan documentos, a que no sacan documentos, a que pueden hacer contralor, a que no pueden hacer contralor. Y para colmo de males, cada intendencia tiene su ordenanza.

Entre los inspectores, están los que están a favor del chaleco y están los que no, que dicen ‘como Facello va a decir que me tengo que poner el chaleco, el conductor ya sabe conducir por lo tanto yo no tengo por qué ponerme el chaleco’. Y no es así. El chaleco en primer lugar se lo tienen que poner los inspectores para que no los pisen, el primer uso del chaleco es porque estás en la vía pública y te pueden pisar. En segundo lugar, muchas veces los uniformes llegan a destiempo, uno marrón claro, otro marrón oscuro, si ves un chaleco, ‘¡ah, un chaleco, un inspector!’, se uniformiza. En tercer lugar, quiero que el conductor vea al inspector, ‘Ah, mirá ahí está el inspector, bajá la velocidad Pepe’. Qué es lo que quiero, cobrarle la multa a Pepe o que Pepe baje la velocidad. El objetivo es que no cometa ninguna infracción. Si lo que se quiere es recaudar, entonces ponga cámaras y si un conductor va a 60 km/h en zona de 30 le llega la multa en la patente.

Otro aspecto es el estar siempre vigilante. Cuántas veces me ha pasado en llamar a un conductor, en cargos públicos,: ‘hola si, usted es el dueño del vehículo matrícula tal, yo lo paré hoy en tal calle, le explico, yo soy el director tal, mire esto no es una infracción, ni nada, es por su vida, con la actitud que usted tuvo hoy -y no le voy a decir que tuvo razón o no, tuvo razón, le doy la razón a usted-, usted podría haber tenido un accidente, matarse usted, matarme a mí y no es la idea. Que pase usted un buen día’. Ese es el inspector que yo quiero. No el que tenía acá en Punta del Este, se me escondía atrás de la palmera de Gorlero, esperando que el porteño se estacionara en doble fila. Cuando el porteño se estacionaba en doble fila, le hacía la boleta. ¿Sabe cuánto me costó? Seis meses. En Montevideo se puede lograr en un año.

Yo demostré a los inspectores que trabajando de esta forma, aunque parezca mentira, se gana más plata, trabajando en la prevención, porque la gente como que lo recibe de otra forma, y al final el porcentaje de castigo es bajo. “Es el 5% que no se educa más que con el palo”.

Los inspectores también concurren a las escuelas…
…un inspector no tiene que estar en una escuelita de tránsito, al inspector le pagamos para que esté en la calle. Qué hizo Flores, contrató maestras, entonces son maestras contratadas por la intendencia que van a dar clases de tránsito en las escuelas.

El gran error que se ha cometido es que se hacen escuelitas de tránsito pero no se capacitan maestras. Con lo que se hace actualmente se logra que un niño de 6 años recibe en su clase a un inspector que le habla muy lindo de las señales de tránsito; un niño tiene 200 días de clase, como mucho ese inspector, con una excelente planificación y buena voluntad, podrá pasar por esa clase dos veces en el año. Los 198 días restantes, la maestra le habla de otras cosas. Y seguramente el niño ve muchas malas constubes diarias en el tránsito, de otros padres o docentes, como no ponerse el cinturón, no usar casco, cruzar a mitad de cuadra, el niño va a recibir 198 veces eso y 2 veces lo otro.

¿Qué dice la buena práctica hoy por hoy? Tienes que capacitar a los formadores.

¿Qué participación puede tener el seguro en esto?
Actualmente estamos trabajando en una experiencia en Argentina, cuando hay seguro obligatorio, siempre hay un porcentaje de ese seguro obligatorio que va a educación, seguridad vial, formación. Las ART (Aseguradoras de Riesgo en el Transporte) te devuelven parte de la prima en cursos de capacitación internos a la empresa. Para eso se contratan técnicos, yo trabajo con mi socio que es el Dr. Horacio Bottaverraux y damos eso. Viene el camionero, entonces lo capacitas en seguridad vial. Sobre todo es un servicio que se le presta a las empresas, las grandes empresas que aseguran.

Ficha

Nombres: Lucas Alberto

Apellidos: Facello Rodríguez

Lugar de nacimiento: Montevideo

Edad: 44 años

Profesión: Ingeniero Civil, opción vial

Ha realizado cursos de maestría de tránsito y transporte en la Universidad Federal de Río de Janeiro y, de actualización profesional en San Pablo.

Fue director Nacional de Transporte del MTOP y Presidente de la Comisión Nacional de Prevención y Control de Accidentes de Tránsito (período 2000-2004) y director de Ingeniería de Tránsito y Transporte de Maldonado (período 1995-2000). Realizó trabajos para la Organización de Estados Americanos (OEA). Fue colaborador docente en las Facultades de Ingeniería y Arquitectura de Uruguay.

Forma a través de cursos a agentes de tránsito, conductores profesionales, inspectores, policías, docentes y cuerpos de legisladores.

Ha dictado y participado en conferencias de tránsito y transporte en ciudades de Argentina, Brasil, Chile, Bolivia, Colombia, Guatemala, España y Uruguay.

Ha escrito más de una decena de artículos sobre la materia. En España ha publicado investigaciones de siniestros comparación de normas y señales de tránsito de Iberoamérica y trabaja en una investigación de siniestros para la Dirección General de Tráfico.

Actualmente asesora en seguridad vial, formación de inspectores e ingeniería de tránsito a empresas privadas y a Intendencias de Uruguay.

Correo electrónico: inglucasfacello@adinet.com.uy

 

 

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