|

Energía
Nuclear Energía
nuclear, una opción para reducir la dependencia
Por Roberto Tagle
Es imprescindible reducir la dependencia de nuestra economía del petróleo y los
combustibles fósiles. Es una tarea urgente por la amenaza del cambio climático
global y otros problemas ambientales, así como por la aspiración de una vida más
digna para todos La situación de Uruguay
es delicada debido a que el abastecimiento de energía eléctrica a la población,
está basado en una matriz múltiple que combina energía hidroeléctrica y centrales
térmicas con gas natural, en una "supuesta" integración energética que los presidentes
dicen realizar. La pregunta es si Uruguay puede creer en la integración energética
regional, luego de los acontecimientos que estamos viviendo con Argentina. ¿Podemos
creer en la Argentina kirchneriana que incumple sus compromisos de abastecimiento
de gas natural a Chile y reduce el suministro de energía eléctrica a Uruguay?
Argentina no es creíble. Uruguay tiene que buscar otras fuentes de energía propias.
Lamentablemente, en el último marco energético de Uruguay, se descartó el uso
de energía nuclear como alternativa para producción de energía eléctrica, una
alternativa real para sustituir las centrales termo-eléctricas a base de petróleo. En
el mundo hay más de 430 reactores Las centrales nucleares aportan ya alrededor
del 17% del total de la electricidad mundial. Prácticamente no producen emisiones
de dióxido de carbono (CO2), dióxido de azufre (SO2) ni óxido de nitrógeno (NO2).
Al menos cinco países, entre los que se cuentan Francia, Suecia y Bélgica, obtienen
más del 50% de sus suministros totales de electricidad de la energía núcleoeléctrica.
En el mundo hay más de 430 reactores en funcionamiento que producen tanta electricidad
como la que proviene de la energía hidroeléctrica. Argentina, por ejemplo, tiene
un Reactor para producción de energía eléctrica, cuyo núcleo consta de 253 elementos
combustibles con pastillas de dióxido de uranio natural y vainas de Zircaloy.
La gestión de desechos La creciente utilización
de energía núcleoeléctrica desde el decenio de 1960, sumada a los aumentos constantes
del aprovechamiento de la energía hidroeléctrica, han frenado la producción mundial
de dióxido de carbono. Si la energía eléctrica de origen nuclear generada anualmente
en el mundo fuese producida por centrales de carbón, o combustibles fósiles de
emisiones adicionales, se originarían 1.600 millones de toneladas de CO2.
toneladas de CO2. Si el mundo no utilizara energía núcleoeléctrica, las emisiones
mundiales de dióxido de carbono aumentarían, como mínimo, en un 8% cada año.
La energía núcleoeléctrica es también más benigna para el medio ambiente desde
el punto de vista de la gestión de desechos. Los desechos radiactivos producidos
por una central nuclear ascienden sólo a unas 800 toneladas de actividad baja
y media y a unas 30 toneladas de actividad alta al año, los cuales pueden aislarse
de la biosfera. Emisiones disminuyen Francia,
Japón, India, República de Corea y Suecia, han reducido notablemente sus emisiones
de CO2 por unidad de producción de energía en hasta un 30% a lo largo de los últimos
30 años. Cuando la opción nuclear se considera viable, el Organismo Internacional
de Energía Atómica (OIEA) puede, si así se desea, prestar asistencia a los Estados
Miembros para una planificación de su aprovechamiento. Es importante conocer
que el costo de producción de un kilovatio nuclear puede situarse en torno al
65% de la media de la producción de un kilovatio en el product-mix de todos los
sistemas. En los planes energéticos de Estados Unidos para los próximos 40 años,
se planifica la puesta en operación de 50 nuevas centrales nucleares. La
energía nuclear es de las tecnologías que menos emisiones originan, 0,01 gramos
de dióxido de carbono equivalentes por cada kWh producido. Este mismo valor para
una central de ciclo combinado es de 400 a 1.250 gramos equivalentes por kWh.
En China, India y Cuba En el mundo, la
energía nuclear sigue aumentando. En el año 2001 se pusieron en operación nueve
reactores nuevos en Japón y Rusia, y están en construcción no menos de 30 unidades,
la mayoría en países asiáticos. En Europa hay 143 reactores nucleares que
aportan el 33,9% del consumo eléctrico del continente. En Finlandia, el 32,2%
de la energía eléctrica es de origen nuclear. Pakistán, India, China, México,
Brasil, Cuba y otros países en desarrollo, disponen de centrales nucleares o de
planes para ponerlas en operación. El enfoque y planteamiento de la energía
nuclear como fuente de energía eléctrica en el mundo es una realidad. En nuestro
país, y con el nuevo gobierno del Frente Amplio, el uso de las tecnologías nucleares
está teniendo un incomprensible retraso, pese a que nuestro presidente es oncólogo
y utiliza la energía nuclear para diagnóstico y tratamientos. Falta
un Programa Nuclear Ya no existe más la Comisión Nacional de Energía
Atómica, tampoco la Dirección Nacional de Tecnología Nuclear. Ahora hay una Autoridad
Reguladora Nuclear dirigida por Dr. Alejandro Nader, quien afirmó que no hay un
Programa Nuclear definido para este período de gobierno. En Medicina Nuclear
las prioridades son dos proyectos en protección radiológica y radio diagnóstico
del Instituto Nacional de Oncología del MSP, cuyo titular fue el Dr. Pedro Kasdorf,
socio de Vázquez; y la segunda prioridad es para un proyecto de radioterapia del
Instituto de Radiología del Hospital Pereira Rossell (MSP). Áreas éstas de interés
profesional del Presidente de la República por su formación académica. La
Facultad de Ciencias ha ido destruyendo el Centro de Investigaciones Nucleares
en la década del 70 al 80 y hoy el resultado es que la sala del reactor se ha
convertido en un museo de historia natural. Con este panorama, es muy difícil
que el Uruguay pueda progresar en la solución de los problemas energéticos en
base a la utilización de la energía nuclear como una alternativa en la producción
energética eléctrica.
|