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¿Qué
es la Hemocromatosis Hereditaria? La
hemocromatosis hereditaria es la enfermedad de transmisión genética
más frecuente en occidente, puesto que afecta a una de cada 300 personas
y una de cada 20-25 es portadora del gen alterado. Se caracteriza por un exceso
de absorción del hierro de la dieta. Los
pacientes con esta enfermedad atesoran hierro a lo largo de su vida. El hierro
en exceso se acumula en diversos órganos (hígado, páncreas,
corazón...) provocando enfermedad en los mismos. No se conocen bien hasta
la fecha los mecanismos precisos que producen tal hiperabsorción. No obstante,
algunos científicos han lanzado algunas hipótesis sobre los mecanismos
fisiopatológicos de la enfermedad. Recientemente se ha informado de
la presencia, en el 90% de los pacientes diagnosticados de hemocromatosis hereditaria,
de dos mutaciones situadas en un gen candidato para la enfermedad (localizado
en el brazo corto del cromosoma 6). Estas mutaciones se denominan C282Y y H63D.
La mayor parte de las personas que reciben la primera de estas mutaciones por
parte de padre y madre sufren la enfermedad. También pueden sufrir la enfermedad
aquellas personas que reciben una de las dos de uno de los padres y la otra del
otro. La determinación de dichas mutaciones por técnicas genéticas
sencillas (PCR) facilita enormemente el diagnóstico preciso de la enfermedad,
así como la detección de individuos portadores. ¿Qué
síntomas produce? ¿Qué enfermedades provoca? Inicialmente,
el acúmulo de hierro que se produce en la hemocromatosis hereditaria provoca
leve lesión tisular que se manifiesta con síntomas muy vagos, fundamentalmente
en forma de cansancio. Cuando la enfermedad progresa, normalmente hacia la quinta
década de la vida (aunque a veces puede manifestarse ya durante la juventud
e incluso la infancia) aparecen graves alteraciones de algunos órganos.
Las más importantes son: " Hepatopatia crónica y
cirrosis hepática " Cáncer de hígado y mayor susceptibilidad
a otros tipos de cáncer " Diabetes sacarina " Insuficiencia
cardíaca debida a miocardiopatía " Artritis (manifestación
mucho más frecuente y precoz de lo que se suponía) " Impotencia
secundaria a hipogonadismo hipotalámico ¿Cómo
se diagnostica la Hemocromatosis Hereditaria? Desde hace algunos años,
la hemocromatosis hereditaria se sospecha mediante un test denominado saturación
de la transferrina. Este test resulta muy económico y se recomienda para
el cribaje de la enfermedad. Dos mediciones de este test superiores al 60% en
el hombre y 55% en la mujer se consideran muy sugestivas de hemocromatosis hereditaria.
Además tiene la ventaja de positivizarse en fases bastante precoces de
la enfermedad. Como se verá en un apartado posterior, el tratamiento tan
sólo resulta efectivo cuando la enfermedad se diagnostica precozmente.
Diversas organizaciones especializadas en epidemiología han recomendado
el cribaje de la enfermedad mediante los análisis de empresa en personas
jóvenes (a los 20-25 años). Desgraciadamente, por ahora esta medida
no se ha hecho realidad. Otro test útil y orientativo en el diagnóstico
es la cuantificación de la ferritina sérica. Mediante este test
el médico puede sospechar el grado de acúmulo férrico que
presenta el paciente. Resulta una prueba menos útil para el despistaje
de la enfermedad, dado que se eleva en fase más tardía. Sin embargo
es importante para valorar el estado del paciente y la necesidad de realizar o
no una biopsia hepática. Durante mucho tiempo, el diagnóstico
de certeza de la enfermedad se ha realizado mediante la biopsia hepática,
con cuantificación de la concentración tisular de hierro hepático
y el cálculo del índice de hierro hepático. Un índice
de hierro hepático superior a 1.9 confirma la enfermedad. Además,
esta patología presenta a la tinción específica de hierro
(tinción de Perls) un patrón anatomopatológico muy sugestivo.
Otro medio de obtener el diagnóstico es mediante la denominada flebotomía
cuantitativa. Si el paciente soporta con hematocritos superiores a 35% un número
superior a 20 flebotomías semanales puede considerarse que el paciente
sufre la enfermedad. Desde hace muy poco pueden aplicarse técnicas
de genética molecular (reacción en cadena de la polimerasa - PCR)
en el diagnóstico de la hemocromatosis hereditaria. El 80% de los pacientes
presenta en forma homocigota una de las dos mutaciones en un gen candidato para
la enfermedad, situado en el brazo corto del cromosoma 6 (C282Y). Esta particularidad
facilita enormemente tanto el diagnóstico de los pacientes como el seguimiento
de la mutación en los familiares, pudiendo así detectar aquellos
individuos no enfermos pero sí portadores de la enfermedad (heterocigotos),
puesto que tienen un alelo normal y uno mutado. Aquellas personas que presentan
un gen afectado por una de las mutaciones y el otro por la otra (dobles heterocigotos)
y además presentan sobrecarga bioquímica de hierro pueden considerarse
también como afectados por la enfermedad. ¿Qué
debe hacer si tiene o sospecha que pueda tener hemocromatosis? Si usted
alberga dudas sobre esta enfermedad, o bien la padece o la ha padecido alguno
de sus familiares no dude en ponerse en contacto con nuestra organización.
Asimismo, si es usted médico y quiere concretar algún aspecto de
esta enfermedad contacte con nosotros. Ponerse en contacto con nosotros es
muy sencillo. Pueden enviar su mensaje utilizando el siguiente buzón:
Dr. Albert Altés del dpto. Hematología Clínica del Hospital
de Sant Pau aeh@hes.scs.es ¿Cuál
es el tratamiento de la Hemocromatosis Hereditaria? Si se diagnostica
a tiempo, la hemocromatosis hereditaria tiene un tratamiento excelente. El tratamiento
no sólo impide el acúmulo de hierro corporal, sino que evita todas
las complicaciones futuras de la enfermedad, como la cirrosis, diabetes, etc.
Incluso evita la aparición de cáncer. El tratamiento consiste
en sangrías terapéuticas (de unos 450 ml) que se realizan inicialmente
a intervalos semanales (en ocasiones es conveniente efectuar al principio dos
sangrías semanales) hasta tener evidencia que se ha producido una descarga
absoluta del hierro acumulado (hasta obtener niveles muy bajos de ferritina o
hasta que empieza a producirse anemia ferropénica). Una vez finalizada
esta primera fase debe continuarse con sangrías bi o tri mensuales para
mantener al paciente con unos bajos niveles de hierro. El tratamiento no debe
pararse jamás. En aquellos pacientes que presentan anemia no hay más
remedio que realizar un tratamiento a base del agente quelante desferroxamina.
Desgraciadamente, muchos de los pacientes diagnosticados presentan ya un deterioro
orgánico importante. Con el tratamiento se consigue en ocasiones frenar
dicho deterioro, pero no invertir sus, en ocasiones, mortales efectos. De todo
ello se deduce que el diagnóstico precoz constituye el arma más
poderosa frente a esta enfermedad curable.
© ASOCIACIÓN ESPAÑOLA CONTRA
LA HEMOCROMATOSIS© Material seleccionado para www.revistapoliza.com por
la Doctora Elba López.
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